Alberta, August/agosto 2008
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ALTERNATIVA Latinoamericana
HISTORIA
¿Qué siente la sociedad
argentina, incluyendo sus
gobernantes, frente a la ocupación
británica de las islas Malvinas?
¿Qué sentirán los qom (toba), los
pilagás, los wichis, los aonik'enk, los
mapuches, etc. frente a la ocupación
argentina de sus tierras? Los
argentinos esperan la devolución de
las Malvinas. Otra vez me pregunto
¿El estado argentino pensará
devolver las tierras usurpadas a los
pueblos originarios?
PUELMAPU- En 1908 se unían
dos capitales de Patagonia austral,
los Menéndez de Karukinka, hoy
Tierra del Fuego y los Braun del país
de los Aonik'enk, hoy Santa Cruz. De
esa unión surgió una nueva
empresa, la Sociedad Anónima
Importadora y Exportadora de la
Patagonia, "La Anónima", que hoy
posee una red de cien supermercados en todo
el territorio patagónico y el Chaco. Justamente,
los latifundios y grandes empresas están
asociados simbióticamente a la apropiación del
estado, lo que se consideraron `tierras fiscales',
eran territorios indígenas independientes que
fueron anexados violentamente por la República
Argentina.
"Gobernar es poblar", reza la mentada
frase de J. B. Alberdi, pero los que vinieron de
otros continentes a `poblar' fracasados en sus
propios países, decidieron `despoblar la
Patagonia de homo sapiens y re poblarlas con
ovinos. Obviamente, no lo hicieron en secreto ni
a hurtadillas, el estado argentino lo sabía y fue
cómplice en muchos casos. Las autoridades
nunca intervinieron, al contrario, ponían sus
hombres de armas al servicio y protección de
los latifundistas y capitalistas y concedía
grandes extensiones de tierras a esos
extranjeros, invisibilizando a sus ocupantes
milenarios. Incluso se pagaba como policías a
genocidas como Julius Popper, quien se tomaba
fotos con sus `piezas de caza', vidas preciosas,
inertes sobre el suelo, arrebatadas por este mal
nacido y sus mercenarios, incluso homenajeado
por Arnoldo Canclini en un libro hace apenas
unos años.
Me pregunto: ¿Qué siente la sociedad
argentina, incluyendo sus gobernantes, frente a
la ocupación británica de las islas Malvinas?
¿Qué sentirán los qom (toba), los pilagás, los
wichis, los aonik'enk, los mapuches, etc. frente
a la ocupación argentina de sus tierras? Los
argentinos esperan la devolución de Malvinas.
Otra vez me pregunto ¿El estado argentino
pensará devolver las tierras usurpadas a los
pueblos originarios y concedidas a los grandes
latifundistas? El preámbulo de la constitución
reza "invocando la protección de Dios, fuente de
toda razón y justicia" ¿A qué justicia y razón se
referirá?
Esta empresa (La Anónima) que en junio
celebra sus cien años, remonta sus orígenes a
la ocupación de tierras y masacre de sus
pobladores originarios, el pueblo selk'nam,
vulgarmente conocidos como onas. Los
alambrados de José Menéndez y la introducción
de cientos de miles de lanares en la tierra de los
onas, a fines del siglo XIX, espantaban los
guanacos, sustento principal de los selk'nam,
quienes vieron una alternativa en el `guanaco
blanco' como ellos denominaban a la oveja,
desconociendo que era `propiedad privada'.
Pronto, los grandes estancieros se organizaron
y comenzó la cacería de los selk'nam.
Federico Echeuline, mestizo selk'nam-
noruego fallecido en 1970 testificaba "Y así, pa'
no morir de hambre, buscaban los animales de
los Menéndez. Por eso los mataba Menéndez"
(Chapman 1990: pág. 63).
Los nuevos `dueños' del país selk'nam
contrataban `cazadores de indios' profesionales,
como Mc. Lennan (alias Chancho Colorado), Mr.
Bond, John Mc. Rae, Kovasich, Albert Niword,
Sam Islop, Stewart, Peduzzi, Julius Popper,
José Dias, etc. (Magrassi 1989, pág. 23-25; L. A.
Borrero 1991: págs. 52-54).
El jefe de policía Ramón Cortés, en su
diario, fechado Marzo 5 de 1897, escribía "... un
inglés llamado Saham (o Sam Ishlop) y un
italiano llamado Peduzzi. Estos individuos se
ocupan pura y exclusivamente en la caza de
indios, ya sea en territorio chileno o argentino...
mediante una libra esterlina por cada individuo
macho y 5 chelines por cada muchacho o
mujer" (Magrassi 1989: pág. 24).
La célebre matanza de selk'nam
perpetrada en Cabo Domingo por el Chancho
Colorado, administrador de las estancias de
José Menéndez, dejó un saldo de 400
cadáveres esparcidos e insepultos (J. M.
Borrero 1974: pág. 48-49). Asimismo, la
masacre de Cabo Peñas es otro más de sus
crímenes impunes (Chapman 1990: pág. 64-
65).
Mr. Rigby, capataz de la estancia San
Sebastián, escribía a su patrón Mauricio Braun
en julio de 1900 "No hemos enviado más
expedicionarios a cazarlos" (Magrassi 1989:
pag. 24).
Envenenamiento de ovejas con estricnina
para obsequiarles como carne a los selk'nam,
tratamiento con venenos a ballenas varadas
antes que los selk'nam llegaran para consumirla
(J. M.Borrero 1974: pág. 44), eran otras tácticas
de genocidio practicadas por los `civilizados'
invasores de Karukinka.
La expedición de Ramón Lista, héroe de
estado argentino, perpetró una masacre de 28
varones en Bahía San Sebastián en 1887 y
muchas mujeres fueron tomadas prisioneras y
deportadas a Buenos Aires (L. A. Borrero 1991:
págs. 54).
¡Menos mal que los argentinos invocan a
Dios fuente de toda razón y justicia, señor
Ramón Lista!
Después de estas masacres, los
latifundistas volvieron a teñir sus manos con
sangre, por ejemplo, en la estancia Anita de los
Menéndez Behety, se fusilaron obreros que
estaban en huelga en 1921 (J. M. Borrero 1974:
pág. 32-33).
La Misión San Rafael en la isla Dawson,
concedida a Monseñor Fagnano en 1890, era un
campo de concentración donde se reunía a
selk'nam, yámanas y qawasqar o alakalufes,
para `civilizarlos' haciéndolos perder su
identidad étnica. Allí, los selk'nam se
encontraron en mundo extraño, hacinados en
Arská (Tierra lejana), como llamaban a esa isla,
deseaban escapar a su Karukinka, pero los
aislaba el mar (L. A. Borrero 1991: págs. 60-61).
Esta Misión contaba con el apoyo de la
Sociedad Explotadora de Tierra del Fuego, esa
institución era el Auschwitz de los selk'nam .
Braun Menéndez informa de un envío al
destierro de 225 selk'nam, cuya tribu
"... había sido sorprendida in
fraganti" (L. A. Borrero 1991: págs.
60). La pena, las enfermedades, la
soledad y los daños psicológicos
diezmaron a los desterrados.
Llevaron más de 3.000 selkn'am a la
isla Dawson y allí murieron.
Luis Garibaldi Honte, mestizo
selkn'am-italiano, testificaba,
"después de veintiún años de
explotarla, trajeron unos pocos
indios acá. Pero onas no vinieron
más que tres mujeres: la Paula, la
Raquel y la Petronila, fueron las
únicas que vinieron acá, hombres
no vino ninguno" (Chapman 1990:
pág. 69).
Fagnano, sacaba los habitantes
originarios de Karukinka y los llevaba
a un campo de concentración, para
liberar el territorio para los nuevos
dueños, los `honorables pioneros', a quienes
nuestro noble Borrero denomina "detritus de la
sociedad, seres sin escrúpulos y sin entrañas,
que en pos del dinero y de la fortuna... caían en
Punta Arenas... atraídos por la fácil
impunidad..." (J. M.Borrero 1974: pág. 40-41).
Este monseñor fue cómplice de los
latifundistas, ¿por qué no luchó por los derechos
que los selk'nam tenían sobre su tierra en vez
de deportarlos a un medio extraño? El lago que
los selk'nam llamaban Qami, hoy lleva el
nombre de ese `monseñor', me pregunto ¿qué
méritos tenía para que se oblitere un hidrónimo
nativo y se lo reemplace por un antropónimo
foráneo, como Fagnano? ¿Qué hay que
celebrar?
Seguramente, los Menéndez-Braun-
Behety, empresarios, entre risas y aplausos
brindarán en copas de fino cristal de Bohemia
con champagne français de eximio bouquet,
pero yo sólo escucho el llanto de los niños
selk'nam cuando los mal nacidos mercenarios
de esos capitalistas mataban a los pobladores
originarios de Karukinka y les cortaban los
testículos y los senos a las mujeres, sólo
escucho el gemido de los agonizantes tirados
en el suelo, sólo veo la sangre correr, teñir la
hierba y desaparecer en la tierra. D. F.
Sarmiento hubiera gozado con esta macabra
escena, ya que consideraba que la "sangre del
gaucho y del indio sólo sirve para abonar la
tierra".
Ahora entiendo las palabras de Angela Loij
"yak haruwen cheshken" (voy a morir en mi
tierra), aunque las dijo con otro sentido,
¡cuántos selk'nam murieron en su haruwen
(tierra)!
¿Cuánto se conoce sobre Teneneshk,
Hálimink, Kawchiqol, Atel, Kawsel, Yayosh? Sus
voces fueron silenciadas para siempre en el
oscuro mundo de los crímenes de lesa
humanidad, aún impunes.
Es muy probable que pocos conozcan
sobre el hain, un haruwen, los klóket'en, un
jo'on, etc., el maravilloso mundo selk'nam fue
borrado de la faz de la tierra, por los grandes
capitales que se enorgullecen de sus logros,
pero silencian cómo los hicieron, con las manos
manchadas de sangre selk'nam y con peones
explotados, 100 años de impunidad.
`Mire a su civilización, señor Sarmiento y
dígame cuáles son los bárbaros'. Esto me
recuerda a Saúl Huenchul cantando "allá por la
cordillera, como en todos los caminos, hay
apellidos muy finos pero con una historia muy
fiera... cuando a los indios mataban para quitarle
la tierra", se parece a la historia de esta
empresa ¿o será simple coincidencia?
Antonio E. Díaz-Fernández
(www.azkintuwe.org)
Sociedad Anónima Importadora Exportadora: 100
años de existencia, 100 años de genocidio