Alberta, August/agosto 2008
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ALTERNATIVA Latinoamericana
ANÁLISIS
Pueblos fantasmas mexicanos
El otro lado del debate sobre migración
Cerrito del Agua con 3000 habitantes no tiene
calles pavimentadas, ni restaurantes, ni cines, ni
centros comerciales. La pequeña ciudad del estado
de Zacatecas no tiene escuelas medias, liceos,
universidad, servicio de teléfonos celulares ni hospital.
Los campos que la rodean están desatendidos y
secos. Sus calles están vacías.
La explosión de emigración a los EEUU en los
pasados 15 años ha vaciado buena parte de México
central, y sus estados más al sur, como Chiapas y
Yucatán. Pero ha simplemente devastado Zacatecas,
una región agrícola a unas 400 millas al noroeste de
Ciudad de México.
Un poco más de la mitad de la población de
Zacatecas -- unos 1.8 millones de personas -- viven
ahora en los Estados Unidos, en los alrededores de
Atlanta, Chicago y Los Angeles. Entre los años 2000
y 2005, tres de cada cuatro municipalidades
registraron crecimiento negativo.
"Bueno, usted ha visto como se ve el lugar,"
dice el Dr. Manuel Valadez Lopez, haciendo gestos
desde la puerta de su pequeña clínica cuando le
pregunto como ha afectado la migración a la ciudad.
"No ha habido ni mínimo desarrollo aqui. No hay
pavimento. La poca gente que tiene veredas en frente
de sus casas las construyó ella misma. La mayor
parte de la gente defeca afuera."
Lopez, 40, nativo de Cerrito del Agua, es uno de
los pocos que volvió. Sus seis hermanos viven y
trabajan ahora en los Estados Unidos. Cuatro de sus
hermanas se casaron con hombres que se fueron a
trabajar a los Estados Unidos.
Cuando adolescente, Lopez se movió a
Guadalajara (unas cinco horas al suroeste de
Zacatecas) para ir al liceo y a la universidad, luego se
quedó a estudiar medicina y especializarse en
ginecología. Volvió a Cerrito del Agua de visita y se
dio cuenta de que había mucho trabajo allí y se
quedó, me dice. Eso fue hace ocho años.
"La cultura entera ahora es que uno crece y se
va a los EEUU -- sus padres, tios, hermanos y
hermanas, todos se van," dice Lopez. "Los chicos
que son fuertes e inteligentes se van a los EEUU. No
hay servicios básicos aqui; el gobierno no ha hecho
ni un sólo proyecto."
La situación es tan mala, dice, que el personal
de la clínica tiene que instalar su propio sistema
sanitario. "Hay agua pero no es limpia," continúa. "La
gente sufre todo tipo de infecciones, típica situación
del Tercer Mundo." Lo peor, dice Lopez, es que "la
gente que podría quedarse y hacer algo también se
va."
La nueva colonia de los
Estados Unidos
Un reporte de Richard Nadler, presidente del
grupo conservador Americas Majority Foundation,
encontró que las más fuertes economía americanas
son las que tienen alto número de trabajadores
migrantes. Nadler escribe: "Un análisis de la
información de 50 estados y del districto de Columbia
demuestra que una población inmigrante residente
alta y/o influjo de inmigrantes está asociada a
elevados niveles de crecimiento en el producto del
estado, entradas personales y disponibles, entradas
por habitante, y disponibles por habitante, entradas
media por hogar y media por habitante."
Quienes dejan México -- esos cuyas tierras
quedan sin cultivarse y cuyas calles no están
pavimentadas- están trabajando en los EEUU,
construyendo supermercados y fábricas, lavando
platos en restaurantes, cosechando uva y lechugas.
Ellos están creando dentro de la economía americana
los bienes y servicios que sus pueblos de origen no
tienen. Al mismo tiempo, las economías anémicas de
sus lugares de origen están listas a colapsar.
"Yo pienso que el plan de los Estados Unidos
es hacer de México una colonia," dice Lopez, con un
esbozo de sonrisa. "La gente va a los Estados Unidos
a trabajar para ganar en dólares. Vienen a Mexico y
gastan sus dólares en productos americanos. Es un
negocio redondo." "Todos aquí dependen de los
Estados Unidos. Si esto no es una colonia, entonces,
¿como define usted colonia?"
Condenado a desaparecer
En los acalorados debates sobre la política de
inmigración americana, los asuntos apremiantes
parecen ser "¿Cuantos inmigrantes debemos dejar
entrar, si acaso alguno?" y "¿Como procesarlos en el
sistema?" Raramente se considera lo que la masiva
entrada de inmigrantes a los EEUU hace a México.
Con casi medio millón de mexicanos cruzando
el borde cada año en búsqueda de trabajo, México se
ha vuelto el mayor exportador de personas en el
mundo. Más gente se escapa de la pobreza en
México que en China o India -- con poblaciones diez
veces más grande que la de México. Sus envios de
remesas -- el dinero que los inmigrantes mexicanos
en los EEUU ahorra y envía a México a sus familias -
equivalió a $24,000 millones de dólares (2007), la
tercera entrada más grande en la economía mexicana
(despues de las drogas y el petróleo).
"Las teorías de inmigración siempre muestran el
interés del norte," dice Raul Delgado Wise, director de
la Escuela de graduados de Estudios del Desarrollo
de la Universidad Autónoma de Zacatecas y un
experto en inmigración. Los inmigrantes nacidos en
México contribuyen un 8% del producto bruto interno
de los EEUU - cerca de $900 000 millones -- que es
más que el producto interno bruto mexicano entero.
Wise, uno de varios investigadores que estudia
la migración mexicana de Zacatecas, publica un
periódico internacional de investigación que se llama
Migración y Desarrollo y que está estableciendo las
bases para un grupo de consulta al Banco Mundia
con posiciones alternativas, que se llamará
Consorcio para Estudios Críticos sobre el Desarrollo.
"Con todo esto, necesitamos ver realmente
cuanto le está costando a México, cuanto está
perdiendo México," dice Wise. La migración masiva a
los EEUU, dice, no puede ser entendida sin
considerar la integración económica EEUU-México.
que, comenzando en los 80, alcanzó su máximo con
el Tratado de Libre Comercio de Norte América
(NAFTA), en efecto desde enero 1 de1994. Lo que
México realmente exporta, argumenta Wise, es mano
de obra.
El supuesto crecimiento en el sector
manufacturas mexicano es una "cortina de humo,"
escribió en un artículo el 2005 (Perspectivas
Latinoamericanas, periódico de investigación). Casi
la mitad de las manufacturas de exportación vienen de
las maquiladoras (factorías extranjeras en México)
que importan materiales de producción y exportan
productos terminados y sus ganancias. México sólo
agrega la mano de obra.
Políticas neoliberales -- primero implementadas
en los 80 y luego a través del NAFTA -- cortaron las
inversiones del estado en trabajos públicos y
agricultura, privatizaron empresas claves del estado y
crearon intereses bajos que atrajeran capital
extranjero. Estas políticas abrieron el camino para un
aumento en las ventas de las maquiladoras de 25
veces, entre 1982 y 2003 (su máximo el 2000, desde
entonces viene cayendo mientras los dueños de las
maquiladoras buscan bajar costos laborales y
regulaciones medio-ambientales para competir con la
abundante mano de obra China).
Desde 1994 al 2002, México perdió más de un
millón de trabajos en la agricultura. Y desde 1980 al
2002 -- mientras las ventas de la maquiladora
llegaban a su máximo -- creció también la emigración
de México a EEUU en un 452%, con más de 400.000
personas promedio cruzando cada año. "En México,
hemos exportado una fábrica de inmigrantes," dice
Rodolfo García Zamora, profesor de economía y autor
de Migración, Remesas y Desarrollo Local, México
está endeudando su futuro con migración y remesas.
En los 10 estados mexicanos con la mayor historia
de migración, dice, 65% de las municipalidades
tienen crecimiento negativo. "Esto significa que en el
futuro estas comunidades no serán capaces de
reproducirse, ni económica ni biológicamente, porque
sus demografías de migración las han condenado a
desaparecer."
¿No hay escape?
"La economía americana require mano de obra
barata. México tiene un exceso de trabajadores. Nos
complementamos," dice Fernando Robledo, director
del Instituto de Migración del Estado de Zacatecas,
oficina de gobierno que administra proyectos de
desarrollo con organizaciones de migración
americanas. Robledo desvirtua eso de la despoblación
o de zonas rurales abandonadas como "fatalismo."
"Zacatecas tiene una historia de migración de 120
años," dice. "La migración es histórica."
Robledo describe las prioridades de desarrollo
del gobierno del estado como variaciones del
"programa tres por uno" -- donde gobiernos locales,
estatales y federales contribuyen en formas iguales
pareando las contribuciones que proveen de
organizaciones americanas de migración y las usan
en planes de desarrollo local (como la construcción
de la carretera interestatal al norte y construcciones
de invernaderos para productos de exportación.
"Si usted tiene $50 milliones en su
presupuesto," dice Robledo, "¿los usaría para
aumentar la producción en las areas rurales o para
construir carreteras? Es una decisión política y
económica."
Robledo pone prioridad en las carreteras. Pero
acaso ¿construir carreteras hacia el borde de México
con los Estados Unidos y cambiar la agricultura local
por agricultura de exportación no reporduce las
políticas neoliberales mismas que desposeyeron a los
migrantes en primer lugar?
"Nosotros no vivimos en un país socialista,"
dice, "donde los gobiernos controlas cada aspecto de
la economía. Estamos en un país neoliberal. No nos
podemos escapar de la economía neoliberal."
Garcia Zamora, que ayudó a escribir el plan de
desarrollo del Estado de Zacatecas, no está
convencido. El mayor problema, dice, es la falta de
alternativas políticas reales al neoliberalismo. De
acuerdo a Zamora, "hay un sólo partido político en
México -- el PRI," el notoriamente corrupto Partido
Revolucionario Institucional, que manejó el país desde
1929 al 2000. "El gobierno PRD en Zacatecas actúa
como un gobierno del PRI," dice, esta vez haciendo
referencia al Partido de la Revolución Democrática o
de la oposición al PRI. "La misma falta de planes y
nepotismo. Gasta su tiempo implementando
programas federales. Ellos esbozaron un buen plan
de desarrollo, pero nunca llevaron a cabo una política
de desarrollo regional seria que busque disminuir el
éxodo de 40 mil residentes de Zacatecas que
abandonan México cada año."
Abandonado por la Migración
Hace unos años, Mario García dejó Zacatecas
para trabajar en construcción en el sur de California;
después de unos cinco meses volvió a El Cargadero,
un pueblito 50 millas al oeste de la ciudad de
Zacatecas, capital del estado. "Pensé, en México, si
usted trabaja un par de días puede vivir," dice. "Sin
lujos ni carreteras, puede vivir una vida más pacífica."
García, 40, es un pequeño agricultor y delegado
municipal. Su esposa y sus tres hijas viven en El
Cargadero. Todos sus nueve hermanos y hermanas, y
más de 50 primos, viven en los Estados Unidos.
El Cargadero tiene una población de 350, y una
población en los EEUU de más de 1,000, y supone
ser una historia exitosa. La mayoría de sus calles son
pavimentadas,los residentes tienen electricidad y
agua potable gracias a las remesas del programa
"tres por uno". "Hay muchos puntos de vista, pero
tanto como yo puedo ver, esta comunidad está
abandonada por la migración," dice Garcia. "El
gobierno debería de trabajar para mantener a la gente
en el pais, encontrarles trabajo, mejorar las
condiciones de vida. Aqui tenemos lindas calles, pero
¿dónde está la gente?"
Manejando desde la ciudad de Zacatecas a El
Cargadero, milla tras milla de campos vacíos,
restaurantes cerrados y casas tapiadas. José
Manuel, un taxista, que trabajó en California por
cuatro años lavando platos y preparando ensaladas,
me acompaña en el viaje. El recuerda cuando estas
calles no estaban pavimentadas pero los campos
estaban llenos de maíz y porotos, ahora es una
vastedad vacía. "Nadie trabaja la mayor parte de esta
tierra ya," dice. "Los dueños se fueron para los
Estados Unidos y dejaron la tierra atrás."
Esto es lo que atrajo a Mario Garcia: "El campo
está quebrado. La economía rural necesita ser
reactivada. Pero exportamos uno de nuestros más
valiosos recursos: nuestros trabajadores. Y ahora no
producimos nada." El debate de la legalización está
errado, dice, porque se focaliza, siempre, en la
economía americana: cuantos inmigrantes permitir y
como marcar sus pasaportes. El foco tiene que ser
México. "México no necesita un borde abierto con
los Estados Unidos que invite mexicanos a ir a
trabajar allí. La gente habla siempre de legalización,
pero no, lo que necesita ser legalizada es la abilidad
mexicana de quedarse para que México crezca y
produzca."
John Gibler (In These Times)
(Traducción NF)