Alternativa Latinoamericana
      
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Alberta, August/agosto 2008
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ALTERNATIVA Latinoamericana
EDITORIAL
Por Nora Fernández
Publicado por/Published by:
ALTERNATIVA LATINOAMERICANA
SOCIETY OF ALBERTA
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EDITORIAL:
Allende, su visión, su pueblo...
Con grave asombro comprendió. En esta noche de sus ojos mortales, a la que ahora descendía, lo aguardaban también el amor
y el riesgo. Ares y Afrodita, porque ya adivinaba (porque ya lo cercaba) un rumor de gloria y de hexámetros, un rumor de hombres que
defienden un templo que los dioses no salvarán y de bajeles negros que buscan por el mar una isla querida, el rumor de las Odiseas e
Ilíadas que era su destino cantar y dejar resonando cóncavamente en la memoria humana. Sabemos estas cosas, pero no las que
sintió al descender a la última sombra (El Hacedor, de Jorge Luis Borges)
A cien años del nacimiento de
Salvador Allende. No puedo sino
sentir a un tiempo, alegría y tristeza.
Llegan juntas porque con motivo de
la celebración de su nacimiento y de
su vida nos llega la realidad de su
muerte. Busco en vano algo que me
consule -que al lado de su muerte
aparezca su vida llena de promesas,
esperanza, proyectos. Ya no parece
relevante saber si Allende fue
asesinado o terminó su vida por su
mano. Encuentro dificil imaginar a
Allende sobreviviendo el golpe -a
menos que hubiese sido devuelto al
poder, un imposible considerando lo
que sucedió. Allende tuvo
alternativas, incluso si nos parecen
dificiles, pero eligió seguir fiel a su
proyecto conscientemente.
Pienso que aunque creemos
saber por qué murió Allende, no lo
sabemos. Sabemos quiene lo
atacaron en La Moneda; fuerzas
familiares para nosotros y nuestros
antepasados -nos lo muestra la historia de
Latinoamérica marcada de golpes militares, que
aunque se niegue hablándose de "nuestra
tradición democrática" (en el cono sur
especialmente) nuestra historia contradice
mostrándose no diferente a la historia de nuestro
continente. Los militares se han levantado,
generalmente, para proteger los intereses de las
élites y sus propios privilegios, y los de los
dueños del continente -del imperio de turno.
A veces queremos ver a los militares y a sus
conecciones como "diabólicos" pero sus
acciones demasiado vulgares, comunes, hasta
humana diría, no requieren intervención de
fuerzas externas al mundo natural. Pinochet, un
ser humano desagradable, un asesino y de
seguro un ladrón, nunca llegó a ser un Darth
Vader. Detrás de sus acciones no había nada
más grande que su ambición de crear y
aumentar su fortuna personal y la de sus
compinches.
Creemos saber la razón mayor por la que
murió Allende. Se comparten historias sobre
Allende niño y "premoniciones" sobre algo
"terrible" esperándole en La Moneda -destino de
alguna forma cumplido con su muerte en 1973.
Una forma de destino se cumplió en La Moneda,
pero no que el que plantéa la historia de Allende
niño sino uno mucho más importante: el destino
de un líder con visiones más grandes que él
mismo. Visiones sobre su pueblo y su futuro,
visiones sobre un destino nombrado y encarnado
gracias a Allende.
Muchos que acompañaron a Allende en su
camino le abandonaron en uno u otro momento.
Algunos lo negaron con los pies, dejándolo solo,
otros lo negaron con sus bocas hablando
falsedades, y otros lo negaron con sus almas
falsificando y traicionando su proyecto en
especial después de su muerte.
Podemos preguntarnos que inspiró a
Allende a cumplir con su destino. Allende no era
un hombre simple, valoraba su vida que
disfrutaba con gusto. Pero vió cosas más
grandes que su vida en la unidad de su pueblo y
en su liderazgo. El legado importante de Allende,
no es el que generalmente se habla, la historia
de su largo camino a la presidencia, su mandato,
está más allá, es la visión que dejó al mismo
tiempo que ofrecía su vida como ejemplo. El
mayor regalo que Allende dejó a su pueblo por
nacer, y quizás a otros pueblos del mundo y del
futuro también, es esa visión. Sin duda su
ejemplo fue de resistencia, de validación de la
creatividad, de protección de lo que somos
capaces de crear. Su actuar fue en favor de la
vida y del cambio para mejor, de la justicia, la
igualdad y el amor.
Allende el líder y el médico se unen
envisionando y defendiendo esa que es una
visión de ambos -del líder inteligente y noble y
del médico entregado a la ayuda, a la salud (que
es más que no tener simplemente una
enfermedad pues tiene que ver con la presencia
de bienestar. Algo que olvidamos: estar bien
significa tener alimentos, abrigo, provisiones para
la salud física, mental, espiritual, una vida que
valga la pena vivir y relaciones con gente que
nos valore, ame y acepte).
Una sociedad basada en la explotación y en
la jerarquía no puede satisfacer estas
necesidades básicas de su gente. Allende sabía
esto y envisionó una sociedad diferente. Igual
que el Che, Allende dedicó su vida a esta visión.
A esta visión podemos llamarla "visión de una
sociedad justa" -no hay necesidad de hablar de
socialismo, hoy tan venido a menos, significando
tantas cosas diferentes hasta no significar nada.
Una sociedad justa es una que se asegura que
sus miembros florecen. Es llena de color y de
vida. Una donde todos sienten que tienen lugar,
que no están demás. Una sin olvidados, ni
abandonados, ni abusados -tanto niños, como
mujeres u hombres. Es una sociedad con planes
para el futuro, que protege recursos
fundamentales como el agua y el aire, y el más
importante de todos: su gente, su pueblo.
Allende hizo lo decente -no en el sentido en
que lo decente es a veces entendido en nuestros
países por lo "decente jerárquico," o lo que se
hace para pretender unos que son "más o
mejores que otros." Lo decente verdadero es
otra cosa, es lo honesto, lo digno, lo ético, lo que
se debe hacer.
Allende dió vida a una visión "para" los
chilenos y "de" los chilenos. Su visión "para" su
pueblo tiene que ver con su compromiso con el
proyecto de crear una sociedad justa, o una
buena sociedad, una sociedad sin excluídos, sin
desposeídos. Su visión "de" su pueblo tiene que
ver con la creación misma de ese pueblo de
Allende, del que Allende es líder, y que puede
sea su mayor regalo a Chile.
Como otros visionarios, Allende crea a la vez
un proyecto y un pueblo que lo lleve adelante.
Así como Marx creó al "proletariado" glorioso
destinado a liberar al mundo de la opresión
capitalista, o como Che creó una "vanguardia"
con el sublime destino de liberar Latinoamérica, o
como Martin Luther King creó los "veteranos del
sufrimiento creativo" en la seguridad de que un
día estos lograría que la nación americana viva el
verdadero sentido de su credo (que todos los
hombres son creados iguales), así Allende creó
también al pueblo chileno libre. Que
un día atravesará libres las abiertas
Alamedas.
Los grandes hombres crean
grandes visiones y el lenguage para
comunicarlas a otros que las hagan
suyas. Los hombres como Allende no
mueren, engañan a la muerte para
vivir eternamente.
El pueblo que
Allende envisionó no lo traiciona,
está con él en movimiento eterno,
esperando su momento de gloria. El
tiempo, que es infinito, está de su
parte. A nosotros nos queda elegir:
lamentarnos del pasado o
proyectarnos hacia el futuro siempre
verde y esperanzador. Hacernos
uno con el pueblo de Allende y
cruzar con él definitivamente las
Alamedas y ser libres. Hacerlo
escuchando el sonido de sus voces
que cantan, como antes, "el pueblo
unido jamás será vencido." Voces
del pasado, del presente y del futuro
que Allende nos ha regalado, junto a su mejor
regalo, ese glorioso pueblo suyo por venir. En él
vive Allende, en esos chilenos futuros que él
mismo creó para su honor y gloria -tanto como
para nuestro honor y gloria.
Es que era su destino envisionar y cantar,
tanto como fuera necesario, para que sus
visiones resonaran en la memoria de los
hombres (mujeres y niños) guiándoles en la
construcción de mejores espacios para la
humanidad del futuro...
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