Alberta, February-febrero 2006
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ALTERNATIVA Latinoamericana
ACTUALIDAD
LOS DUEÑOS DEL
PLANETA
multilaterales de crédito. Esto nos lleva de la mano al
análisis de carácter jurídico de la deuda externa, hasta qué punto
la deuda es legítima, hasta que punto debe de ser pagada o debe
ser rechazada. Y si debe ser rechazada en función de qué
institutos jurídicos y derechos, u ordenamientos positivos actuales
existen los mecanismos para reputar odiosa la deuda y
excusarnos de pagarla. Lo que, claro está, no nos deja esto a
salvo de las medidas de carácter punitivas, de carácter militar que
pueda tomar Estados Unidos como brazo armado de la oligarquía
internacional.
Argumentos jurídicos del no pago
A mí no me cabe la menor duda que frente a una posición
de bloque por parte de los países deudores haciendo valer los
argumentos jurídicos que sin lugar a dudas los asisten como
fundamentación del no pago de la deuda externa, Estados
Unidos tomaría medidas militares para asegurar el pago a la
plutocracia internacional, a los magnates dueños de este mundo,
entre ellos la familia Rokefeller, Morgan, Harryman y muchos
más. Por lo tanto cuando uno dice hay argumentación jurídica sí,
está perfecto, pero además de haber argumentación jurídica
debemos tener presente también las medidas de carácter
coercitivo que puede llegar a tomar el imperio. El imperio ha
demostrado en estos últimos tiempos que sin lugar a dudas la
tortura, el genocidio y la invasión son mecanismos a la mano, que
se utilizan sin miramiento moral o ético.
La unidad de Latinoamérica es importante, es fundamental,
sin unidad de Latinoamérica es imposible abordar el tema de la
deuda externa con todas sus consecuencias jurídicas. Cuando se
nos refuta en el sentido de que Uruguay por sí sólo no puede
enfrentar el tema de la deuda externa en los términos jurídicos
que nosotros estamos proponiendo, es decir, rechazarla por
ilegítima en su génesis, hay una cuota de razón. Pero lo que
tampoco puede hacer Uruguay es adoptar o ser el estandarte de
políticas que disgreguen, rompan, atenten, o vulneren la unidad
latinoamericana.
Se generó una expectativa importante cuando los
gobiernos autoproclamados progresistas fueron ganando
espacios en la superestructura de poder. Sin embargo, poco a
poco comenzó la deserción, se desvaneció todo, y yo diría que
estamos en una situación más dramática si se quiere, y más
patética, que cuando se generó la deuda externa, porque
además de la imperialización financiera, con la imperialización
financiera vino la imperialización cultural, vino el discurso único de
que a la deuda hay que honrarla y respetarla. Y proviene nada
menos que de los interlocutores que en nuestra juventud nos
dieron todos los elementos doctrinales, conceptuales, jurídicos,
económicos, éticos y morales para no pagar la deuda, y que hoy
se han convertido en peones de los esclavistas, que hoy son los
gestores de la esclavitud de los uruguayos, me refiero
concretamente al Contador Danilo Astori, de quien aprendimos
todos estos conceptos en la década del 70, 80 y hasta la década
del 90. O sea que su trasvestismo político es posterior a la década
del 90.
Los cipayos que naturalmente estudian y se perfeccionan
en importantes universidades de países centrales buscan
argumentaciones de carácter jurídico para justificar lo injustificable.
¿Qué es lo injustificable?, que la deuda externa es el fruto de una
conspiración planificada como acabamos de decir, llevada a cabo
con la complicidad de elementos criollos, elementos antipatriotas
de los países periféricos que, por su conducta reciben pingües
ganancias. Es un acto jurídico viciado de nulidad absoluta en su
propia génesis, en su nacimiento. Pero naturalmente estos
apologetas de la validez de la deuda externa encuentran
diferentes argumentos, uno de los más manejados es que el
artículo 27 de la Convención de Viena recoge el postulado en el
sentido de reafirmar la
primacía del derecho
internacional sobre el
derecho interno.
El artículo
46 de la
Convención
de Viena
Según esta
disposición, un Estado
parte de un tratado no
puede invocar su
derecho interno como
elemento que justifique
la no ejecución de las
obligaciones
internacionales. Lo que
no dicen estos abogados de la licitud de la deuda externa es que
esa misma convención agrega en su artículo 46 que la violación
manifiesta del orden jurídico interno de importancia fundamental
constituye una fuente de invalidez del acto jurídico. No cabe dudas
de que la violación de la Constitución, que el hacerse del poder a
través de crímenes abominables, constituye una violación
manifiesta, trascendente del orden jurídico que proyecta sus
consecuencias al orden jurídico internacional pues en la base de
todos los ordenamientos jurídicos existe un sustrato que es la
estimativa jurídica, los valores humanos. Entonces, mal puede el
derecho internacional inspirado en una estimativa jurídica que
busca la excelencia de los valores y de los principios, validar este
contrato. Mal puede hacerlo frente a la violación flagrante de los
Derechos Humanos, frente a torturas, homicidios y genocidios,
pese a toda esta inmoralidad, a todos estos actos abyectos,
abominables en el plano de las relaciones económica. Esta
dicotomía es inadmisible desde una óptica jurídica, ética y
axiológica.
Por lo tanto esta violación flagrante de los derechos de la
gente en el plano interno proyecta o debe proyectar sus
consecuencias hacia el derecho internacional. De hecho los países
centrales adoptan esta posición, es más, la deuda contraída por
Sadam Husein con respecto a los países occidentales del G8 fue
repudiada en función de toda la conceptualización del Instituto de la
Deuda Odiosa o la deuda de régimen. Cuando nosotros hablamos
de deuda de régimen hablamos de la deuda personal del poder
que lo contrajo, y que desaparece con la caída del régimen, eso
es lo que se entiende por deuda de régimen. Es decir, no lo
asume el país, no lo asume el conglomerado social, no lo asume el
Estado, lo asume el dictador o el staff que acompaña al dictador
porque sabemos que esa deuda -como aconteció en la mayoría
de las dictaduras militares, criminales de los países periféricos- fue
contraída para sustentar a dichas dictaduras. El ejemplo más claro
es la asistencia económica recibida por Pinochet a partir del golpe
de Estado contra el Presidente constitucional y socialista, pero
socialista no de la boca para afuera sino en la práctica, de
Salvador Allende. El endeudamiento, el sobre endeudamiento
propiciado por el FMI y por el Banco Mundial respecto a Pinochet
fue descomunal.
Uruguay
El 56 por ciento de los niños que viven en Uruguay nacen
por debajo del límite de pobreza y nacen con una deuda de entre
3.500 y 4.000 dólares, deuda que no vamos a poder pagar
nunca, que no debemos pagar porque es ilegal, fruto de una
conspiración, fruto del trabajo de los anti patriotas y entreguistas
que han gobernado este país. Y por ser el producto de la
esclavización, del primer acto imperialista que se desarrolló en
América Latina que fue el "descubrimiento", cosa que hemos
puesto de manifiesto y hablado del instrumento jurídico que significó
la bula del Papa, obsceno, delincuencial, de Rodrigo Borgia, la
bula por la cual se le dona toda la América Latina a los Reyes
Católicos de España. Entonces el origen de nuestra relación de
esclavitud, porque somos esclavos mal que nos pese, es ese. A
medida que la deuda se profundiza por estar en un espiral de
deuda, nuestra esclavitud, nuestra sodomización frente a los
extranjeros usureros será cada vez mayor. En la medida en que
los latinoamericanos no tomemos consciencia de esta situación las
futuras generaciones tendrán menos capacidad de reacción
porque más gobiernos pseudoprogresistas, pseudoizquierdistas
desarrollarán políticas neocolonizadoras sobre todo en el plano
cultural, idiosincrásico, aletargando la capacidad de resistencia y
reacción frente a la situación de esclavitud. Por eso digo que esta
situación con este gobierno que de izquierdista no tiene nada es
peor, más dramática desde el punto de vista cultural y del punto de
vista de la resistencia a la esclavitud que la que vivíamos durante
la dictadura militar misma.
Gustavo Salle
(Extracto,
Radio Centenario,
Uruguay)
La Deuda Eterna
viene de portada
La petrolera BP es la segunda empresa más grande del
mundo, seguida por Exxon Mobil, Shell, General Motors, Daimler
Chrysler, Toyota Motor, Ford Motor, General Electric, Total,
Chevron en orden de magnitud de sus entradas hasta 2005. Cada
una de ellas son economías mayores que Portugal, Israel, Irlanda
o Nueva Zelanda. La empresa más grande del mundo sigue
siendo Wal-Mart, cuyo volumen de ventas es mayor que el
producto bruto interno de Noruega, Arabia Saudita y Austria. Wal-
Mart es la vigésima economía de planeta. Entre las 100 economías
mayores del globo, hay otros supermercados como Carrefour,
Home Depot, Metro y Royal Ahold, procesadoras de alimentos,
como Nestlé y el Grupo Altria (Kraft Foods y Phillip Morris), junto a
grupos financieros como Citigroup, ING y HSBC, y empresas de
informática y telecomunicaciones como IBM, Siemens, Hitachi,
Hewlet Packard, Samsung y Sony.
Al 2004, las 200 multinacionales más grandes del planeta
concentraban 29 por ciento de la actividad económica mundial.
Muchos analistas pensaban que la ola de fusiones corporativas
que comenzó en los noventas estaba bajando, pero el valor de las
fusiones y compras entre empresas alcanzó 1.95 billones de
dólares en 2004, 40 por ciento más que en 2003. Cada vez
menos empresas, más grandes y con mayor porcentaje de
mercado. En la sombra, pero con enorme poder, crece la
dominación de mercado a través de oligopolios de propiedad
intelectual, cuyo vencimiento se manipula con mínimas
modificaciones para extender la vida de las patentes y asociado a
éste, el fortalecimiento de cárteles globales de tecnologías.
Con tal poderío y cada vez más legislaciones nacionales e
internacionales a su favor, las multinacionales condicionan
diariamente la vida de todos, creando guerras reales y de
mercado, entretejidas en gobiernos y medios de comunicación,
desplazando un enorme poder de propaganda y apropiándose de
los mercados, desde la producción hasta la compra directa del
consumidor. Según el informe del Grupo ETC, Oligopoly Inc 2005
(www.etcgroup.org), que monitorea las actividades de las
corporaciones globales, fundamentalmente en agricultura,
alimentación y farmacéutica, desde el informe anterior, publicado
en 2003, las 10 mayores industrias de semillas saltaron de
controlar un tercio del comercio global, a la mitad de todo el sector.
Con la compra de la empresa mexicana Seminis, Monsanto pasó a
ser la mayor empresa global de venta de semillas (del globo),
seguida por Dupont, Syngenta, Groupe Limagrain, KWS Ag, Land
O'Lakes, Sakata, Bayer Crop Sciences, Taikii, DLF Trifolium y
Delta and Pine Land.
En agrotóxicos, las 10 principales perciben 84 por ciento de
las ventas globales. Son: Bayer, Syngenta, BASF, Dow,
Monsanto, Dupont, Koor, Sumitomo, Nufarm y Arista. Con tal nivel
de concentración, los analistas prevén que únicamente
sobrevivirán tres: Bayer, Syngenta y BASF. Monsanto no ha
renunciado a este lucrativo mercado, pero su rezago relativo -del
tercer al quinto puesto- se debe a que está enfocada a la
producción de transgénicos como frente de venta de agrotóxicos.
Varias de las mismas empresas están entre las 10 mayores
farmacéuticas y de productos veterinarios. Las 10 farmacéuticas
más grandes controlan 59 por ciento del mercado: Pfizer, Glaxo
SmithKline, Sanofi-Aventis, Jonson y Jonson, Merck, AstraZeneca,
Hoffman-La Roche, Novartis, Bristol Meyers Squibb y Wyeth. Las
diez mayores en productos veterinarios tienen 55 por ciento del
mercado. Las 10 mayores empresas biotecnológicas (farmacéutica
y la agricultura) son apenas 3 por ciento de la totalidad de ese tipo
de empresas, pero controlan 73 por ciento de las ventas. Las
principales son Amgen, Monsanto y Genentech.
En procesado de alimentos y bebidas, Nestlé mantiene su
poderío duplicando o triplicando el volumen de ventas de sus
competidores más cercanos: Archer Daniel Midlands, Altria,
PepsiCo, Unilever, Tyson Foods, Cargill, Coca-Cola, Mars y
Danone. Juntas controlan 24 por ciento del mercado global y
perciben 36 por ciento de las ganancias de las 100 mayores.
Todas las anteriores finalmente dependen de las ventas al
consumidor. Ahí están los tiranosaurios del mercado global,
condicionando desde quién y dónde produce, hasta lo que llega al
consumidor, con qué calidad y precio, pasando por los
procesadores y distribuidores. Encabeza la lista Wal-Mart, cuyas
ventas son casi iguales a la suma de las de los cuatro
competidores más cercanos: Carrefour, Metro, Ahold y Tesco.
Cuando el New York Times comenzó a hablar de la
"walmartización" se refería a cómo Wal-Mart había presionado la
baja de salarios y la seguridad social de los trabajadores en sus
tiendas en Estados Unidos. Situación que se repite por todo el
mundo donde se instala, además de liquidar a las tiendas locales
pequeñas, efecto que tienen todos estos grandes supermercados.
En el 2004, Peter Goodman y Philip Pan escribían en el
Washington Post: "Mientras el capital registra el globo en busca de
trabajadores más baratos y maleables, y los países pobres
recurren a las multinacionales para que les provean empleos y
abran mercados de exportación, Wal-Mart y China se han
constituido en la empresa conjunta de capital de riesgo más
extrema, su simbiosis influye las condiciones de trabajo y consumo
por todo el mundo". Actualmente, debido a condiciones laborales y
precios tan baratos que las maquilas miserables de Bangladesh no
consiguen superar, 80 por ciento de las 6 mil fábricas que proveen
a Wal-Mart están en China. Frente a la enormidad, el
fortalecimiento de las estructuras comunitarias y solidarias no es
una opción ideológica: es un principio de sobrevivencia.
Silvia Ribeiro (Alai)