
Alberta, February-febrero 2006
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ALTERNATIVA Latinoamericana
EDITORIAL
EDITORIAL:
Por Nora Fernández
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ALTERNATIVA LATINOAMERICANA
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Editora
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NORA FERNÁNDEZ
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Desde la victoria de Michelle
Bachelet mucho se habla del cambio
cultural que ha ocurrido en ese ferviente
discipulo del neoliberalismo que es Chile.
La misma Bachelet en su primer discurso
alude a esto, "Quien habría
pensado...que Chile iba a elegir una
mujer como presidente de la república."
Pero no es tan inconcebible que el pueblo
chileno, puesto en la disyuntiva entre un
empresario rico y ella, la abanderada del
socialismo oficial, la eligiera. No es increíble que Bachelet fuese
elegida presidente de Chile en ese particular contexto sino, más
bien, demuestra una vez más que nuestros pueblos eligen
socialismo, aunque el socialismo no los elija a ellos.
Hay ejemplos de otras mujeres líderes de gobierno en el
Tercer Mundo, algunas de carrera como Indira Ghandi, otras más
bien de ocasión como Corazón Aquino. No faltan tampoco las
"mujeres fuertes" del capitalismo, como Golda Meir o la Tatcher,
tan amiga esta última de Augusto Pinochet. Y aún, hemos tenido
mujeres en el gobierno en Latinoamérica, Violeta Chamorro y
Mireya Moscoso, ambas con historias poco gratas pero
iluminadoras sobre ese punto particular de si acaso una mujer en
el poder hace verano.
Sin duda, no deja de ser simbólico que casi al mismo tiempo
dos pueblos latinoamericanos eligan uno un presidente hombre,
aborígen y pobre, como es el caso de Bolivia, y otro una
presidente mujer blanca y de clase media, como es el caso de
Chile. El hecho bien merece comentario. Para Bolivia Evo era casi
un inevitable. Nacido en un ayllú aymará, Evo creó su propio
movimiento, se hizo su líder y fue elegido presidente de su país
muy a pesar del imperio y de la clase dominante boliviana. Para
Chile Michelle era, quizás, la única salida continuista. Cobijada
bajo el ala de Lagos y su Concertación, Michelle es la candidata
cultivada, es hija legítima del socialismo oficialista chileno. Nadie
puede decir que Michelle ganó a pesar del imperio, muy por el
contrario, Wall Street la adora. En sus discursos, el socialismo de
Michelle mezcla convenientemente a Allende, con Aylwin, Frei y
Lagos. Mezcla que seguramente haría estremecerse a Allende en
su tumba.
Quienes esperan que Evo sea fiel a las necesidades de su
pueblo no parecen equivocarse; desde que asumió el mando,
incluso antes, Evo ha dejado claro donde están sus lealtades. Ha
dicho que representa a los desposeídos de su país, a los más de l
60 por ciento de aborígenes que son, como él mismo, bolivianos.
Para Evo no se hizo demorar el desprecio de los presidentes más
cipayos de nuestro continente, ausentes en su ceremonia de
asunción al poder. Washington ya lo ha identificado como el "tercer
hombre" contra el imperio, y ellos saben quienes son sus
enemigos.
Quienes esperan que Michelle continúe con la política
laguista tampoco parecen equivocarse. Michelle, que sube como
el mal menor, frente a la alternativa más bien inmoral de un
presidente millonario, se distingue de éste más que nada en el
lenguaje. Pero, aún cuando Michelle habla de un programa social
para un Chile que ella describe como "exitoso," conocemos el
cuento del "capitalismo con alma"; intuímos que su agenda no es
sino un nuevo contrato neoliberal. El discurso vacío sobre esa
"ejemplar" democracia chilena, una democracia de puro voto,
veremos hasta donde vende.
Y aunque plantéa "decir lo que piensa y hacer lo que dice",
sabemos que su carrera política surgió y creció a la sombra del
neoliberalismo. ¿Quien conocería a Michelle Bachelet si no la
hubiese cultivado la Concertación? Esa es su casa, como ella
dice; la misma alianza política que terminó con el alma de Chile,
esa alma que ella dice querer revivir -si acaso es posible revivir
almas. Pero, a no engañarse, el triunfo de Michelle Bachelet no
preocupa a los poderosos, ningún cipayo la boicotea. Y si los
perros no ladran es simplemente porque no cabalgamos Sancho.
El asunto de ser o no ser mujer merece cierta perspectiva.
Porque si bien es cierto que ser mujer no hace de Michelle
Bachelet una revolucionaria, tampoco es verdad que uno ha de
serlo por tener un padre asesinado, ejemplos de esto sobran.
Tampoco es cierto que ser mujer no signifique nada, es una
identidad con diferencias, aunque no necesariamente esto
favorezca procesos de transformación social en favor de los
oprimidos. La opresión de género es particular y genera sus
dinámicas limitadoras y sus visiones desde las márgenes. Es
cierto, que la marginalización puede ser un espacio de lucha, pero
no todos los marginados luchan por la liberación y algunos
simplemente aspiran a abandonar las márgenes para navegar
suntuosamente en las aguas del poder. El feminismo crítico no
necesitó inventar la noción de la "falsa conciencia" ni de la
identificación con el opresor.
Michelle Bachelet, la madre soltera, la doctora, la mujer
blanca, hija de padre asesinado, en un tiempo lejano quizás
militante de izquierda también, apela. Es una formula vendible para
todo Chile, pero quizás lo es en particular para las mujeres
chilenas -que acaso la apoyan simplemente por ser mujer, una
mujer de buena facha y con buen curriculum, contentas con que al
final una mujer se siente en la silla presidencial aunque para la
mayoría de ellas no cambie nada. Otras mujeres, sin embargo, no
han de ser tan ilusas de creer que los sistemas de opresión
capitalistas han de transformarse con poner una mujer cultivada
por el sistema en la silla presidencial.
Una mujer en el
poder....
Los dos pequeños mineros bolivianos
dejaban atrás a la gente de la seguridad y el
protocolo cubano y le acercaban a Fidel un
casco para bautizarlo como el Minero del Siglo
XXI.
Todos pensaron que Fidel posaría para
la tradicional foto y ya, pero no, el minero, como
de costumbre, rompió con todo lo convencional
y se acomodó el casco para siempre.
Cuando finalizaba el 2005, ya electo
nuevo presidente de Bolivia con un abrumador
54 % maniatado, podía haber llegado al 60 %,
Evo Morales comenzó una gira internacional.
Primer puerto, La Habana.
En el capitalino Palacio de las
Convenciones, donde se reúne el Parlamento
Cubano y se realizan las prestigiosas
convenciones internacionales, tuvo lugar el
encuentro entre el minero y el estadista recién
estrenado.
Claro, que si no hay pueblo no hay razón de ser para
acuerdos y planes comunes, por eso estaban allí, en primera
fila, los casi 500 estudiantes bolivianos de la Escuela
Latinoamericana de Ciencias Médicas, campesinos, mineros,
obreros, sindicalistas, luchadores sociales, aymaras,
quechuas, tupi-guaraníes.
"Yo admiro a los mineros de Bolivia. En ningún otro lugar
del mundo los mineros escribieron tanta historia como en
Bolivia", dijo Fidel recién bautizado y ya como un miembro más
de la hermandad.
El pueblo boliviano estaba desbordado, pedían la palabra
por decenas, se había formado como una mini-asamblea
constituyente, preludio de lo que será una de las primeras
medidas del gobierno de Evo.
Los mineros pidieron a Cuba ayuda para la formación de
cuadros sindicales y políticos, una maestra pidió cupo para 90
maestros bolivianos en el próximo Congreso Pedagógico
Internacional que se realiza en La Habana cada dos años.
"Qué no haríamos nosotros por Bolivia" sentenció Fidel
reflexionando sobre la enorme carga simbólica del país
sudamericano.
"Que el maldito dinero no sea un obstáculo. No son ellos
los que nos tienen que dar las gracias, sino nosotros a ellos", y
con esas palabras Fidel ponía patas arriba los conceptos neo-
liberales de las relaciones internacionales, trastocaba valores y
desenmascaraba a esos hombres pequeños, de humanidad
insignificante, que quieren guiar a la Humanidad, los Bush, los
Blair, los Aznar. El minero dejaba en manos de ministros y
asesores cubanos la tarea de abrir un mayor espacio de
solidaridad para la nueva nación que emerge tras siglos de
olvido y exclusión.
Evo el estadista, "nuestro hermano" lo llama Fidel, leyó el
documento final de los acuerdos entre los dos países.
Cuba brindará a Bolivia un programa de asistencia
oftalmológica, campo de la medicina en el cual la Isla es líder en
conocimiento y tecnología.
Cuba no solo aportara los recursos humanos de altísima
preparación profesional sino también el equipamiento y se hará
cargo de los haberes profesionales.
Bolivia por su parte se hará cargo de las instalaciones de
los centros oftalmológicos que funcionarán en Cochabamba y
Santa Cruz, en los cuales se realizarán 110 cirugías al día,
recuperándole la vista a 50 mil bolivianos cada año.
El programa también establece 5 mil becas ofrecidas por
Cuba para futuros estudiantes bolivianos de medicina, las que
comenzarán a otorgarse en este primer trimestre para un
número de 2 mil.
En el campo de la alfabetización Cuba pondrá a
disposición de la naciente democracia boliviana el programa Yo
sí Puedo, el cual comenzará a erradicar el analfabetismo desde
julio de este año.
En poco más de dos anos Bolivia se integrará al selecto,
muy selecto sin duda, club de los países sin analfabetos.
También el programa de cooperación contempla la
ampliación y profundización de los intercambios académicos,
técnicos y científicos, como las experiencias en el ahorro de
energía y de otros recursos no renovables.
El minero y el estadista firmaron los acuerdos, sellaron
un pacto de hermandad.
En la mesa de presidencia también estaba, como
invitado, el diputado argentino Miguel Bonasso, quien comentó
la trascendencia extraordinaria del acuerdo firmado por los dos
países.
El convenio bilateral pone de manifiesto, por
contraposición, la atrocidad deshumanizante de los acuerdos de
"libre comercio" en sus diferentes vertientes y modalidades,
donde circulan solamente las mercancías y se les pone una
muralla a los seres humanos. En este acuerdo reina la
humanización de las relaciones internacionales y nace desde el
seno de la "sociedad más humanista de la tierra" según dijo
Bonasso.
Evo Morales habló de las relaciones con Estados
Unidos, dijo que nunca fueron buenas con el gobierno de ese
país y que esta administración lo perseguía con acusaciones
falsas como la de narcotraficante y terrorista.
Siguiendo con el tema de su futuro gobierno Evo habló de
lo transparente que será su política exterior, que se sintetizaría
con: un abiertos a todos y sometidos a nadie.
Morales destacó el magisterio de Fidel diciendo, "nos
enseña a gobernar con dignidad y soberanía". Lo trato de "sabio,
maestro y abuelo", haciendo referencia obviamente a sus largos
años al frente de las causas por la liberación, como guía y
profeta.
Morales hizo referencia al neo-liberalismo y a la
globalización neoliberal como un verdadero bloqueo para el
desarrollo y el bienestar de los pueblos, haciendo una
comparación entre la lucha librada por el pueblo cubano contra
el bloqueo y lo que los pueblos del mundo deberán hacer contra
el neo-liberalismo.
El minero seguía con el casco y el estadista vestía como
uno más de sus compatriotas, cosa que las "democracias" del
mundo no pueden tolerar, la Europa "culta" le regaló corbatas,
se habla de su informalidad protocolar, llevando la vanalidad a
límites insospechados. Los linajes mas acrisolados de España
caen en el ridículo y los hombrecitos del PP se esconden para
no verlo, mientras tanto, Evo simplemente va.
En Cuba quedó su hermano, el minero.
El minero y el estadista
Por Erasmo Magoulas