Alberta, July-julio 2006
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ALTERNATIVA Latinoamericana
A
HISTORIA
Las piedras y las
rocas fueron la primera
sustancia mineral sobre el
planeta que los seres
humanos consideraron
parte de su existencia. A
través de las piedras
conocemos mucho de la
historia del planeta y de la
humanidad. Mientras unos
pueblos, establecidos en
sociedades que cultivaban
la tierra, le dieron a la
piedra un uso más bien
práctico y religioso,
usando tecnología; otros,
en su vida nómada de
cazadores y recolectores,
como los aborígenes de la
pradera de Norteamérica,
le dieron un uso vital. Las
piedras estuvieron para
estos últimos involucradas
en su vida diaria, en su
vida espiritual y en la
búsqueda de respuestas a
su cosmovisión.
Con la usurpación y
colonización de la pradera
del oeste de los Estados
Unidos y el Canadá, se
completa el dominio de
parte del hombre blanco
que toma posición en estos inmensos territorios,
dividiéndolos en miles de propiedades para su
uso en la agricultura y la ganadería. Los nuevos
dueños, en su mayoría europeos, encontraron en
sus predios adjudicados millones de piedras
esparcidas, que originalmente fueron acumuladas
en la época de los glaciales, y comenzaron la
tarea de removerlas, ignorando que muchas de
estas piedras tenían un significado profundo para
los nativos de estas tierras.
Sólo en los lugares que no tenían para el
hombre blanco uso , sea porque eran muy
apartados o secos, sea porque eran cañadas,
orillas de arroyos o de ríos, las piedras se
escaparon de ser arrasadas y hoy existen como
testimonio de culturas de pueblos que vivieron en
estas praderas por miles de años.
Los pueblos nativos fueron también
llamados "pueblos del búfalo," porque
dependieron por miles de años del bisonte o
búfalo como alimento fundamental, fuente de
abrigo, utensilios y también espiritualidad. Los
búfalos encontraron en la pradera pastos ricos y
abundantes, resistentes a perder su valor
nutritivo bajo la nieve, y gracias a esto su número
crece hasta ser alrededor de 80 millones de
cabezas, que en sólo 20 años el hombre blanco
llevó a su extinción.
El uso práctico que los nativos de las
praderas le dieron a la piedra, como otros
pueblos del planeta, fue en la fabricación de
artefactos, herramientas y armas. Examinando
puntas de flecha se puede calcular el tiempo de
existencia de la cultura, por ejemplo se han
encontrado en las praderas puntas "Clovis" -que
datan de 11 mil años, y otras más comunes
"Assiniboine"-fabricadas por los nativos hace
aproximadamente 400 años.
Los nativos usaron las rocas para cazar
búfalos. Antes que los pueblos de la pradera
conocieran el caballo y las armas de fuego, una
de las maneras de cazar búfalos más comunes y
provechosas fue el "salto del búfalo" (en inglés:
buffalo jump). Los cazadores llevaban a la
manada hacia un acantilado o precipicio rocoso
no muy profundo y produciendo una estampida
facilitaban que los animales desesperados se
precipitaran al vacio. El evento de la cacería era
muy bién organizado socialmente y hasta
politicamente.
Por otra parte, los grabados y tallados sobre
piedras eran fundamentalmente sobre el búfalo.
Estos pueblos esculpían en roca con la forma del
lomo de un búfalo, normalmente tallaban en la
roca las costillas de búfalo y se han encontrado
búfalos enteros tallados en piedra. Estas piedras
tenían dotes mágicas, de acuerdo a sus
creencias, y son aún hoy objetos venerados.
También se han encontrado pequeñas piedras
talladas o fósiles, "Iniskin", a las que les daban
forma de los dedos y que portaban en la mano
como un amuleto para la buena suerte.
Los nativos no fueron los únicos que
dejaron su huella en las piedras de la pradera,
también los búfalos dejaron sus huellas en
grandes rocas, tan grandes que no pueden ser
removidads por su peso. Los búfalos usaron
estas rocas para rascarse durante el verano,
tiempo en que perdían pelo y quedaban más
vulnerables a las picaduras de insectos, y estos
animales que sufrian picazón, encontraban su
alivio en esas rocas, que hoy están
completamente suaves al tacto debido al
pulimiento de miles de búfalos por miles de años.
La vivienda de los pueblos de la pradera,
usada por miles de años, era una tienda hecha
de cueros de búfalos sujetadas por palos desde
un círculo de base a un punto donde se juntaban
estos palos, dándole forma cónica, "tipi", y que
estaba anclada por un círculo de piedras, "tipi
rings". Se estima que todavía hay más de 2
millones de de estos círculos, "tipi rings," en la
pradera canadiense. Y que los más antiguos,
según arqueólogos, datan de cinco mil años. El
tamaño de estas tiendas, o "tipis", no eran
grande, pues constantemente eran movidas de
un lugar a otro, por medio de perros
domesticados que ayudaban en su transporte y
que luego, cuando estos pueblos conocieron el
caballo, pudieron agrandar el tamaño de sus
tiendas porque el caballo podía transportar más
peso.
Otro uso importante que los pueblos de la
pradera daban a la piedra era en la formación de
los llamados círculos de la sabiduría o del
misterio, "Medicine Wheels". En estos lugares, en
general elevados, por ejemplo en cimas de
colinas, las piedras se apilaban formando un
núcleo central rodeado por otros círculos que se
unían al núcleo central por radios, representando
figuras asimétricas o simétricas, todos
particulares o diferentes. Estas c onfiguraciones
de piedras son una enigma hoy día, pues nadie
sabe con certeza que representan; algunos
arqueólogos creen que estos eran lugares
sagrados de oración y poder o que estaban
relacionados a la Danza del Sol -la ceremonia
más importante de los pueblos de las praderas
de Norteamérica.
Para el pueblo Backfoot, por ejemplo, la
palabra "medicine" se refiere al misterio del
espíritu. Se han encontrado unas setenta
"Medicine Wheels", que han sido estudiadas por
Por Mario R. Fernández
geólogos, astrónomos y
matemáticos; la
investigación más
importante ha sido
arqueológica. Muchos de
quienes las han visitado en
ciertas condiciones
climáticas atestiguan que
han sentido los efectos de
una fuerza, que ellos
definen como una especie
de "aura".
Se sabe que mientras
algunas "Medicine Wheels"
fueron construidas y
terminadas en un plazo
corto de tiempo, otras han
sido construidas en
diferentes tiempos,
gradualmente y a través de
los años. Por ejemplo,
Majorville Cairn aquí en
Alberta, según las
investigaciones se comenzó
a construir hace cinco mil
años, 500 años antes de las
pirámides de Giza, y fue
usada por diferentes
culturas aborígenes, con
excepción de un lapso de
tiempo que no tuvo uso y se
cree fue durante un período
de grandes ondas de calor
que forzó a los búfalos a moverse hacia el norte
(altethermal period).
Muchos ciéntificos han teorizado que las
"Medicine Wheels" fueron observatorios del
universo, construidas apuntando a la salida y la
puesta del sol en el solsticio de verano y de
invierno.
Los pueblos de la pradera usaban lugares
altos y rocosos como puntos de observación. Los
más jóvenes buscaban estos lugares como
espacios donde desarrollar su visión de futuro
personal. La pradera, por ser relativamente
plana, entrega un espacio amplio de visión y el
horizonte se extiende abierto e impresionante a
quien observa.
Se han encontrado también, hechas con
piedras, figuras humanas, figuras animales y
figuras híbridas de ambos. Dos animales
solamente están representados de esta forma, el
búfalo y la tortuga, esta última representaba la
fertilidad y la longevidad. En estos lugares se
indica el descanso del Hombre Viejo o "Napi", que
según la leyenda fue quien formó el mundo y
todas las cosas sobre él.
El arte de los pueblos de la pradera incluye
escultura y pintura en rocas y en piedras,
algunas datan tres mil años; estas imágenes
significaban mensajes, interpretaciones de
sueños y visiones, que los arqueólogos recién
están empezando a descifrar. El lugar más rico
en este tipo de expresión artística en la pradera
Norteamérica está en "Writing-on-Stone", parque
provincial ubicado en Alberta en la frontera con
Montana.
Los pueblos de la pradera norteamericana
desarrollaron por miles de años una vida
nómada; cazadores y recolectores de frutos,
estos pueblos contaban con los recursos
necesarios para disfrutar de esta forma de vida.
Basados en la caza del búfalo, los pueblos de la
pradera recorrían en el verano extensos
territorios y valoraban la libertad que tenían de
disfrutar de ellos, como lo atestiguan relatos
existentes de sus antepasados.
Muchas de sus observaciones y reflexiones
tomaron forma a través de su cultura espiritual.
Su camino milenario fue interrumpido por la
llegada del europeo, que exterminó su fuente
fundamental de alimento y eventualmente a ellos
mismos. Muchos nativos hoy hablan de
genocidio. Los sobrevivientes hoy siguen
oprimidos y discriminados, su memoria personal
no siempre conectada a su cultura milenaria. En
las piedras y rocas de la pradera sobrevive,sin
embargo, parte de esa cultura y de su historia,
de esta forma imborrable.
La memoria de las piedras...