Alternativa Latinoamericana
      
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Alberta, July-julio 2006
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ALTERNATIVA Latinoamericana
ANÁLISIS
En las postrimerías del
régimen de facto de Augusto
Pinochet, surge en la opinión
pública una persona que para la
mayoría era un desconocido. Se
trataba de un abogado y
economista maduro de unos 52
años, que había aparecido en la
T.V. señalando con su famoso
dedo acusador al dictador,
contrario a los principios de
libertad, derechos humanos y
democracia. Se trataba nada más y
nada menos de Mr. Froilán, Ricardo
Froilán Lagos Escobar ex -
presidente de Chile. Quien, en
esas circunstancias, ya no era el
joven seudo izquierdista que en la
década de los años sesenta había
elaborado su tesis de grado sobre
la concentración del poder
económico, tesis con la cual se
titulaba de abogado en la
Universidad de Chile. Ya en
aquellos tiempos confirmaba sus
dotes de ilustrado, altanero y
seductor.
El inquisidor del famoso
dictador se convirtió, con los años,
en presidente de un país pequeño y
bastante lejano, Chile, que por
tercera vez consecutiva elegía a un
candidato de la concertación de
partidos por la democracia,
conglomerado político que ha sido
inconsecuente con las
aspiraciones de la mayoría de los
chilenos de obtener mayor justicia
social - aspiración por la que
muchos les dimos nuestro apoyo
entonces. En el año 2000, Lagos
asume el poder con una mayoría
electoral que logró en segunda
vuelta gracias a la colaboración de
la izquierda extraparlamentaria que
le dieron su apoyo. Después de 30
años asumía un presidente
socialista elegido
democráticamente y el pueblo de
Chile abrigaba grandes esperanzas
de alcanzar una democracia más
profunda, completa y digna.
El programa de la
Concertación así lo contemplaba,
pero, en un santiamén, nuestro
republicano Froilán se dio una
voltereta propia de un trapecista de
circo. Inició un proceso político-
económico-cultural que prometía
crecimiento con igualdad, pero que
el astuto ilustrado sabía era sólo
una promesa, analgésico
tranquilizador de la masa, pero que
en esencia concretaría beneficios
sólo para unos pocos, el 1% más
rico y la clase media alta chilena,
arribista y desmemoriada. Ellos,
que en la primera etapa del
gobierno de Lagos tuvieron
aprensiones, sospechas, dudas, se
benefician tanto de su gobierno que
terminan canonizándolo -condición
y privilegio otorgado sólo a quienes
se esmeran en ser muy coherentes
con el modelo neoliberal. Algunos
de ellos decían con amargura: "Se
va Don Ricardo." A Mr. Froilán lo
habían bautizado también con el
nombre de "El Príncipe", por
aquello relacionado con
Maquiavello y por ser el primer
ciudadano de la mentada república.
Otros más osados lo llamaron "Zar
de todos los Chiles".
Lagos pasa a retiro en un
obligatorio otoño, pensando quizás
Chile:
Una estatua de mármol
para Froilán.
Por Juan Ricardo Fernández Solís
que su presidencia pasará a la
Historia. Decía Allende, en su
tiempo, que él tenía carne de
monumento. Froilán podría decir lo
mismo sin haber pagado tan
elevado precio.
Un comentarista de un diario
de circulación nacional lo
caracterizaba como un personaje
que de pies a cabeza: "es carne de
escultura", "serio, más irascible
que risueño y desde luego nunca
risible." Y sin embargo, recuerdo
nítidamente sus arranques de pater
altanero cuando fue increpado
sorpresivamente por un grupo de
jóvenes de la ciudad de Valdivia en
el año 2005, quienes le recordaron
su responsabilidad política y ética
en el desastre ecológico del río
Cruces, provocado por la Empresa
Celco de Anacleto Angellini, uno de
los hombres más ricos de Chile, a
quien el gobierno de Mr. Froilán le
permitió hacer y deshacer, y que
causó la muerte de los cisnes de
cuello negro del santuario de la
naturaleza Carlos Andwanter. Su
respuesta vociferante: "Soy el
presidente de todos los chilenos",
si, pero de algunos chilenos más
que de otros pensé.
Sin dudas, y sobre todo en la
segunda parte de su gobierno,
Lagos fue el presidente de las
élites políticas y económicas; para
comprobar esto basta revisar los
resultados contables de las
grandes empresas y de los
grandes empresarios altamente
ideologizados, a quienes se les
presentó en bandeja de plata un
tratado comercial tras otro. En su
sexenio los mediocrátas se
consolidaron como la élite que
convivió, y lo más reprochable,
convergió con quienes poseían una
visión ideológica, estética,
comercial y valórica absolutamente
funcional al gusto de los altos
estratos, de los trepadores de
turno, e incluso de las clases
medias emergentes.
Mr. Froilán y su gobierno
fracasaron en democratizar
nuestra sociedad y el sistema
político. A diferencia de Aylwin y
Frei, Lagos terminó con la tutela
militar formal pero no logró terminar
con el sistema binominal (en el año
2002 la Concertación tenía mayoría
en el Congreso) ni logró los altos
quórum necesarios para modificar
la Constitución y las leyes
orgánicas constitucionales -
obstáculo que impide que la
democracia sea expresión genuina
de la Carta Fundamental y que las
leyes sean el producto de la
voluntad mayoritaria del pueblo.
Chile en el 2006 demuestra
que Mr Froilán no hizo sino
administrar el curso de las cosas
(con gran exclusión social y
consolidación del modelo
neoliberal), sin la menor intención
de saber adónde y en qué dirección
modificarlas, es en este sentido un
autocomplaciente más. Es Lagos el
último presidente republicano del
siglo XX, ilustrado, arrogante
compulsivo, con aires de faraón y
academia, que se disfrazó de
caballero bueno para los intereses
y beneficios de una élite.
El Mercurio, 20/02/06, al hacer
un balance de la economía durante
su gobierno señaló que el
crecimiento ha sido más bien
modesto, un crecimiento del 4,4%
entre el 2000 y el 2005, promedio
al año mucho menor que las
administraciones Aylwin 7,7% y
Frei Ruiz-Tagle 5,5% y eso,
agrega, que contó con un escenario
externo más favorable. Según el
diario Financiero el conjunto de las
sociedades anónimas que transan
sus acciones en la bolsa de
comercio obtuvieron utilidades por
14.000 millones de dólares el último
año del gobierno de Mr. Froilán. Un
7% más que en el 2004 -980
millones de dólares más a sus
bolsillos. "Mis empresarios lo
aman", dijo de Ricardo Lagos el
presidente de la Confederación de
la Producción y el Comercio,
Hernán Somerville, en Octubre del
2005. El sector bancario registró
utilidades récord en el sexenio de
Lagos.
En contraposición la sociedad
chilena en su conjunto asiste a un
espectáculo grotesco y
escandaloso por cuanto la
desigualdad de ingresos entre el
1990 y el 2005 en lo que se refiere
al 5% más rico y el 5% más pobre
se elevó de 110 a 220 veces. La
concentración del capital en Chile
es impresionante sólo 3 grupos
económicos (Angellini, Matte y
Luksic), concentran el 74% del
patrimonio de las sociedades
anónimas, todo esto en un contexto
socio-económico en que al primer
mandatario se le atribuían dotes de
gran personalidad y aguda
inteligencia para aparecer como un
demócrata con estatura de
estadista que pensaba y ejecutaba
las políticas macroeconómicas en
la dirección correcta (como les
gusta expresarse a la oligarquía
cuando un discípulo hace bien las
tareas).
En materia medioambiental
Lagos, tenía presupuestado 12
medidas, entre ellas crear una
institucionalidad seria, competente
con real y verdadera autoridad para
fiscalizar, controlar y denunciar los
atropellos al medio ambiente, pero
la no dictación de la ley del bosque
nativo, y la tala de alerce favorecida
por una red de protección política
corrupta que involucró a un
senador de las filas de la
Concertación, son ejemplos de una
desidia política y una vergüenza
para el país.
¿Cómo se explica la alta
popularidad con que Mr. Froilán
terminó su mandato?.
La hipótesis que sostengo es
que los medios de comunicación
social controlados por los grupos
económicos, han generado en la
opinión pública una imagen de un
país que progresa y se moderniza,
con un fuerte apoyo en elementos
simbólicos -como la imagen
internacional de un país confiable y
gobernable, con un liderazgo fuerte
que infunde respeto. Sin perjuicio
de otras actividades que concitaron
la atención entusiasta de las
grandes masas, sobre todo en
materia cultural y musical. Esto
último me recuerda a las
decisiones de los emperadores
romanos que para tener contento al
pueblo de Roma le daban, a
manera de entretención y
sarcasmo, "Pan y circo".
Probablemente en los
próximos años algún curioso
transeúnte caminando por la plaza
de la Constitución, cerca de la
Moneda donde se encuentran
muchos monumentos a
expresidentes de Chile, se
encontrará con la estatua de Mr.
Froilán, con una leyenda que rezará
así: Ricardo Froilán Lagos Escobar
el último presidente republicano del
siglo XX, que intentó luchar contra
la impunidad pero no contra la
injusticia.