Alberta, Julio/July 2009
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ALTERNATIVA Latinoamericana
De Mujer...
DE MUJER...
Dorothy Smith, nació en Inglaterra en 1926.
Muy joven quería escribir pero, luego de trabajar
varios años y cansada por falta de oportunidades
para publicar, decidió completar un grado en
sociologia y antropología en la Escuela de
Economía de Londres (London School of
Economics). "Quedé fascinada," dice en su
autobiografía, y decide completar estudios
graduados en la Universidad de California,
Berkeley, en 1955. Mientras estudia conoce a
William Reid Smith, se casan y tienen dos hijos.
Pero Smith la abandona y se divorcian. Dorothy
trabaja y cria a sus hijos y entre 1964 y 1965
enseña sociología en Berkeley. Los asuntos
feministas comenzaban entonces a emerger
explica, "Hubo una gran conferencia en San
Francisco, sobre el potencial de las mujeres" y
aunque presentaban sólo hombres en la
conferencia, las mujeres se reunieron y
conversaron también. Una sociologa americana,
Jessie Bernard, había publicado un libro sobre
mujeres en la academia donde describía las
desigualdades en la universidad.
Cansada de ser madre sola, vuelve a
Inglaterra donde tiene familia, pero luego de
trabajar allí un par de años decide retornar a
norteamerica. No vuelve a los Estados Unidos
sino a Canadá porque Dorothy estaba en contra
de la guerra en Vietnam, no quería que sus hijos,
ambos varones, fueran obligados a participar y
por eso acepta una oferta de trabajo de la
Universidad de British Columbia en Vancouver.
Dorothy define tres momentos importantes
en su vida intelectual: el primero en la Escuela de
Economía de Londres cuando descubre su
fascinación por la sociología, el segundo durante
el curso que toma en Berkeley con Tamotsu
Shibutani -sobre el que se basa su compromiso
con la fenomenología de Maurice Merleau-Ponty,
el tercero ligado al movimiento de mujeres que
transforma su conciencia en varios niveles, y que
la lleva a transformar a la sociología.
En British Columbia
enseña uno de los primeros
cursos en estudios de la mujer
junto a Helga Jacobson
(antropología), Meredith
Kimball (sicología) y Annette
Kolodny (literatura).
"Comenzamos con poquitos
libros y materiales", pero fue
"un impetu poderoso que
transformó mi mente para
acompañar al movimiento de
mujeres a escribir esos
cambios en lo social." Dorothy
hace que sus experiencias
como madre y ama de casa
sean centrales, y en ese
contexto redescubre a Marx
que ya había leído en la
Escuela de Economía de
Londres. El trabajo de Marx se
le vuelve importante por lo
político tanto como método
para pensar que la ayuda a
desarrollar una sociología para
la mujer, sociología que hoy
entiende es una sociología
para la gente.
"He construído mi trabajo escrito a escrito.
El desarrollo de una sociología para la mujer y
para todos comenzó a partir de la perspectiva del
ama de casa y la madre en las realidades de su
vida diaria, de su mundo cotidiano y anclada en
la investigación de lo social en realidades
concretas y quehaceres diarios. Comenzar con la
experiencia es lo que sabemos hacer en el
movimiento de mujeres. De hecho lo
necesitabamos porque llegamos a ver muy
claramente como el mundo intelectual y cultural
en el que participábamos ha sido creado a partir
de una perspectiva masculina (lo que no quiere
decir misógena, sino simplemente que las
mujeres no estaban allí ni como sujetos con voz
ni conocimiento propios). Esto lanzó un trabajo
de descubrimiento, un trabajo que aún me ocupa
aunque ya no estoy sola en esta tarea."
"Mis primera formulación fue la perspectiva
de la mujer como crítica radical de la sociología,
que escribí para una conferencia en la
Universidad de Oregon, en Eugene, adonde
llegué manejando con dos o tres amigas (porque
en aquellos días, los años setenta, cruzar el
borde era politicamente tan peligroso como ha
sido ahora desde septiembre 11, 2001)."
Como muchas mujeres académicas, tuvo
dificultades para publicar pues se le hacía dificil a
ella misma reconocer su autoridad en el uso del
discurso de una sociología dominada por
hombres. Pero cuando comienza a escribir para
mujeres sabiendo que ella misma será parte de la
conversación, escribir con autoridad deja de
serle problemático. La imagen de que un panel
de jueces estaba esperando pronunciarse sobre
mi trabajo, dice, desaparece. "Me di cuenta de
que mis trabajos y publicaciones eran una forma
de conversar con mujeres, no de exponerme a su
juicio." (
http://faculty.maxwell.syr.edu/mdevault/
dorothy_smith.htm
).
Etnografía Institucional
Marie Campbell explica las bases teóricas de
la etnografía institucional de Dorothy Smith, en su
articulo "Dorothy Smith y conociendo el mundo en
que vivimos" ("Dorothy Smith and knowing the
world we live in", Journal of Sociología and Social
Welfare, marzo del 2003).
Siguiendo el análisis de la economía de
Marx, Smith entiende que el análisis sociológico
no debería separar lo que en el mundo diario no
está separado y explora lo que significaría
conectar ese mundo diario a las dimensiones de
las que Marx habla. Propone dos dominios, local
y extra-local, ambos parte de las relaciones
sociales de cualquier experiencia. Para hacer
sociología con compromiso político, piensa, hay
que evitar prácticas de conocimiento y de
investigación que excluyan la presencia y la
experiencia de subjetividades particulares. Se
necesita un análisis materialista para la
sociología, que considere la presencia del sujeto
y lo que éste sabe y hace.
La fenomenología permite que la sociología
atienda a las experiencias de la gente, y la
etnometodología ofrece una forma especializada
que asegura un relato integral de lo que sucede.
Para Smith el análisis micro y macro son
inseparables: ningún contexto es una unidad
aislada sino parte de un todo organizado.
Concientizar inspiró a Smith a pensar sobre
el conocimiento como algo práctico y a explorar
como este se relaciona con la experiencias de las
mujeres. Smith suma la filosofía de concientizar y
sus estrategias en círculos feministas con sus
actividades diarias -de trabajadora, esposa,
madre, y ambas áreas informan su perspectiva.
Descubre que las mujeres tienen un "recurso de
autoridad" enraizado en sus experiencias diarias.
Reconoce que tienen razón para tener "cólera"
pues han sido tratadas como personas sin
"conocimiento" -algo que ella misma vivió en la
academia como estudiante graduada y que
identificó como una "ruptura" entre la "persona
responsable" que era como esposa y madre y lo
que se esperaba de ella como "académica".
Como esposa y madre trabajaba con cuerpos,
alimentando a su familia, bañando y vistiendo
niños: tenía acceso a ciertas "formas de conocer"
esenciales en apoyar y dar vida, que aunque
muy relevantes no son reconocidas como bases
legítimas de conocimiento en el mundo
académico.
El trabajo intelectual se hace en la cabeza y
como si los cuerpos no existieran. Es como si
hubiera una ruptura permanente entre los dos
tipos de conocimiento y una diferente valoración.
Para tener éxito en la academia se requería que
uno fuese dos diferentes personas. Ni alcanzaba
ni ayudaba conocer el mundo como lo
conocemos las mujeres. Conceptualizar en la
academia incluye repudiar el conocimiento
experiencial: se espera que uno suprima su
conocimiento del mundo de todos los días -para
el que no hay ni lenguaje aceptable, dice Smith.
El mundo no estaba hecho para las mujeres
y que para hacer conocimiento que funcionara
para ellas: hay que transformar las prácticas. La
perspectiva femenina es una critica radical a la
sociología: "Las mujeres no sólo atienden la casa
para los hombres, sino que hacen esto mismo en
el mundo profesional y administrativo." Las
mujeres son las mediadoras entre lo conceptual y
lo concreto, en la casa y en el trabajo. Con su
ayuda los hombres se liberan del lugar
"inmediato local y particular en el que están sus
cuerpos" y actuan "como si vivieran en sus
cabezas". Hay un costo para ambos. Los
hombres pierden contacto con cierto nivel de
realidad -lo que les permite producir, creer y
actuar en base a perspectivas "objetivizadas" del
mundo, que sólo reflejan lo que saben desde su
perspectiva enajenada. La "objetividad" se logra
artificialmente: "El sociólogo, una persona con
una realidad concreta, se cancela a si mismo
gracias a procedimientos de objetivización que lo
separan de su conocimiento." La única salida,
nota Smith, es que las mujeres redefinamos las
relaciones domésticas y tratemos de cambiar la
división doméstica del trabajo.
Hay dos conocimientos: el "encarnado" y el
"conceptual". Los hombres pueden olvidar sus
cuerpos y vivir y actuar en el modo conceptual -
en que negocios, academia y gobierno
funcionan. Y las mujeres "aprenden" a funcionar
de este modo conceptual abstracto para tener
éxito en esos mundos -negocios, academia y
gobierno. En el mundo académico las mujeres
están obligadas a desarrollar esta capacidad de
"suprimir su conocimiento experiencial" en favor
del conocimiento objetivizado (conceptual). Por lo
que estar en la academia no ha beneficiado a las
mujeres -como puede no beneficiarlas estar en la
vida política o el gobierno, porque priman allí
niveles definidos por criterios masculinos.
Trabajando con las herramientas del
opresor las mujeres generan conocimiento
conceptual sobre áreas domésticas en las que
siempre han sido centrales -familia, matrimonio,
crianza de niños y educación, conocimiento que
contribuirá a la contradicción. Sus experiencias
serán "escritas" para ser usadas en su contra. El
conocimiento generado por ellas va a ser usado
"autoritativamente" contra ellas y otras mujeres
porque "ciertas formas de conocimiento" dominan
y socavan a otras formas. Nuestra sociedad se
basa en el conocimiento; las prácticas de dominio
se basan en "versiones autorizadas de
conocimiento" generada por sociólogos,
sicólogos, y otros. Aceptamos conceptos
dominantes en nuestro diario vivir,
continuamente, saber es siempre "saber de
determinada forma," y un prerequisito para
formas de acción organizada en la sociedad de
hoy. La organización se mueve "sin
tropiezos" cuando las personas
promueven partes de la acción
esperada, en forma competente.
Ciertas "formas de saber" son bases
Dorothy E. Smith:
Escribiendo lo Social
Descubriendo Mapas
del Mundo Real.