Alberta, Marzo-March 2007
7
ALTERNATIVA Latinoamericana
CANADÁ
Una extraña
desconección cuenta la
historia de los pasados veinte
años de política canadiense.
Es la desconección entre
nuestros valores (a quienes
les moleste este termino les
doy permiso para que se
vayan gritando de esta
habitación) y el gobierno que
terminamos teniendo.
El viejo dicho de que
"los pueblos tienen el
gobierno que merecen" no
aplica aquí. Muchas
encuestas profundas
sugieren que los
canadienses siguen firmes en
sus perspectivas de que los
gobiernos tienen un papel
activo en sus vidas y las
vidas de sus comunidades.
Estos valores son valores
decididamente progresistas.
Y sin embargo, tenemos
ahora de primer ministro a
uno de los más reaccionarios
y radicales políticos de
derecha que jamás haya
estado en el poder.
Esta es una profunda
contradicción entre valores y
expectativas. Los
canadienses aún creemos
en el principio de que el gobierno es una fuerza
para el bien. Sólo que no creemos ya que puede
ser o que así será.
Y esto es una gran victoria para quienes
como Stephen Harper comparten la idea del que
fuera su empleador anterior, la mal llamada
Coalición Nacional de Ciudadanos, que dice:
"Más libertad a través de menos gobierno", la
organización privada de extrema derecha que fue
creada por Colin M. Brown, ejecutivo millonario de
Ontario. Estos no se dedican ya a cambiar
nuestros valores. Sólo tienen que transformar
nuestras expectativas. Y lo han hecho a través de
un increiblemente exitoso golpe acaparando el
lenguaje del discurso público.
En otras palabras, le dieron marco a los
asuntos relevantes. Y sus opositores pelearon la
batalla de las ideas en un campo diseñado por
sus adversarios.
Marcos de teflón
Hay muchos ejemplos pero algunos de los
más poderosos evocarán memorias de batallas
pasadas: no hay alternativa, vamos a golpearnos
contra el muro del débito, el gobierno es
ineficiente, los empleados públicos son
"burócratas" -privilegiados, sobre pagados y
flojos.
El arte y la ciencia de análisis de marcos de
estrategias -enmarcación de asuntos relevantes-
es relativamente nuevo en Canadá, aunque el
concepto de enmarcar o contextualizar asuntos
no lo es. La derecha ha estado enmarcando sus
asuntos cuidadosamente por años mientras que
la izquierda ha estado curiosamente satisfecha
con esto y no ha recontextualizado los asuntos
relevantes desde su perspectiva. Este quedar
satisfecho le ha costado mucho a grupos
importantes de la sociedad civil. Y le ha costado
más a los canadienses en general en programas
sociales erosionados y en el creciente
distanciamiento entre ricos y pobres.
Contextualizar o enmarcar se refiere a las
estrategias de construcción de los mensajes para
que estos conecten profundamente con los
valores y perspectivas del munco que la gente
tiene.Y que parte desde lo que todos sabemos
por experiencia -que la gente raramente se deja
convencer solamente por números y hechos no
importa cuanto importante estos sean. Teorías
sobre la importancia de enmarcar o contextualizar
los asuntos sugiere que la construcción de
mensajes envuelve una compleja combinación de
palabras, números, historias, metáforas y
mensajeros que apoyan el mensaje, y que toman
en cuenta el particular contexto en el que el
mensaje es entregado.
Un marco fuerte deja de lado los hechos que
no lo confirman. Por ejemplo, la forma en que los
deficits presupuestarios han sido enmarcados es
un buen ejemplo. Muchos argumentos válidos
sugieren que los deficits presupuestarios juegan
un papel positivo en el manejo de la economía y
en el suavizamiento de subidas y bajadas del
crecimiento económico. Pero la idea de que los
deficits presupuestarios son totalmente
inaceptables con respecto a gasto
gubernamental está tan arraigada que es un
equivalente a un marco de teflón: todos los
factors y argumentos contrarios rebotan en él.
El poder del elefante
El linguista americano George Lakoff es el
mejor conocido experto en marcos y
contextualización en la izquierda. Su ya famoso
libro Don't Think of an Elephant (No pienses en
un elefante) enseña a los progresistas como re-
enmarcar asuntos que la derecha ha capturado.
El título se refiere a lo que Lakoff sugiere es
clave en entender acerca de "enmarcar": no
puedes negar un marco que está operando. De
hecho, cada vez que niegas el marco, lo evocas.
Si le dices a la gente que no piense en el
elefante es virtualmente imposible para ellos NO
pensar en uno. El ejemplo clásico de fallar negar
un marco es el de Richard Nixon, cuando declaró
"No soy un delincuente". Desde ese momento asi
fue precisamente como vieron la mayoría de los
norteamericanosa su presidente. Un poco
después renunció.
Enmarcar los asuntos ha tenido tanta
importancia en la política norteamericana que el
New York Times habla de las "guerras por dar
marco o enmarcar" entre demócratas y
republicanos. Lakoff trabaja muy cerca de los
demócratas, y los republicanos han tenido su
propio guru del lenguaje en Frank Luntz.
En 1997 él distribuyó un reporte de 160
páginas titulado "El lenguage del siglo 21," que él
dijo ha sido su "esfuerzo más serio de presentar
una estrategia de comunicaciones efectiva e
integrada." Pronto se volvío la biblia con la que
jugaban los republicanos.
Marcos favoritos de Harper
Las ideas de Luntz comenzaron a mostrarse
más obviamente en Canadá semanas después
de que Stephen Harper ganó las elecciones del
2006 --y justo después de que Luntz vino a
Canadá y se encontró con el nuevo primer
ministro. Entonces comenzamos a escuchar a los
ministros más importantes de Harper repitiendo el
término "alivio impositivo", un básico de los
marcos de Luntz. ¿Por qué esta frase? Porque
automaticamente evoca la imagen de una
aflicción que necesita alivio. Y,esos que ofrecen
aliviar la aflicción son los "buenos tipos", mientras
que quienes se niegan son vistos como que no
les interesa la gente común.
Usted no puede
negar el "alivio
impositivo" como
tampoco puede
ordenarle a la gente no
pensar en el elefante.
Entonces, Lakoff
argumentar, en vez de
tratar de hablar contra el
"alivio impositivo" hay
que re-enmarcar el
asunto con nuestros
valores en mente -y
hablar sobre "reforma
tributaria justa". Ese
nuevo marco evoca un
completamente diferente
grupo de actitudes, y no
refuerza la idea de que
los impuestos son una
carga. Implica que los
impuestos son
necesarios y conecta con
la convicción dominante
en la gente de que los
ricos no pagan la parte
que les corresponde.
Otras ideas sobre
re-enmarcar ideas
incluyen hablar de los
impuestos como el precio
que pagamos para vivir
en una sociedad
civilizada, como inversión
en el futuro de nuestros
niños, o el precio de admisión en un club al que
queremos pertenecer -una de las mejores
naciones donde vivir.
" A veces," dice Frank Luntz, "no es lo que
uno dice lo que importa sino lo que uno no dice."
Sus sugerencias para los Republicanos:
nunca hablen de "gobierno," sino de
"Washington." ¿Por qué? Porque a la gente le
gusta su gobierno local pero no confían en
Washington. Nunca digan "globalización." Digan
"economía de libre mercado," globalización
asusta, muy grande y más allá del control de la
gente. Nunca digan "buscando petróleo." Digan
"explorando por energía." Nunca digan
"trabajadores no documentados." Digan
"extranjeros ilegales."
Re-enmarcando para ganar
La derecha en Canadá, Harper en
particular, está afilando su metodología en
comunicaciones preparándose para la próxima
elección. De hecho el acta Aire Limpio es justo un
ejemplo. ¿Podemos darle vuelta las mesas a la
derecha y comenzar a re-enmarcar los asuntos
para que conected con los valores canadienses?
Absolutamente. Asi es como comenzamos:
Nunca diga "crisis de Medicare." Diga "la
amenaza corporativa a Medicare." ¿Por qué?
Porque los "privatizadores" quieren que la gente
piense que hay una crisis así aceptan su solución
radical: privatizar Medicare. Nunca diga "cuidado
privado." Diga "cuidado pagado." Nunca diga
"gasto de defensa." Diga "gastos de guerra."
Porque los incrementos gigantes en ese
departamento son exclusivamente para hacer la
guerra.
No diga "cuidado de niños." Diga "educación
de la niñez temprana." Porque la derecha quiere
enmarcar los párvularios como en desmedro de
la familia, lugares donde se abandonan a los
niños.
Nunca se refiera a la Acta de Aire Limpio
sino a la Acta de Petroleo Sucio. Nunca diga
"acuerdo de libre comercio." Diga "Acuerdo de
derechos de inversores." Nunca diga Tories, diga
"los conservadores de Harper." Porque el término
Tories se refiere a gente moderada que ya no es.
Igual, nunca diga "gobierno conservador" sino el
"gobierno de Harper". Nunca diga
"descentralización" somp "la erosión de los
programas sociales universales."
Dos pueden jugar el juego de re-enmarcar.
Y es tiempo que quienes queremos a este país
pensemos seriamente en ganar.
Murray Dobbin (thetyee.ca,
traducción de NF)
Como debe la izquierda enmarcar asuntos.
El equipo de Harper es experto en juegos de palabras.