Alternativa Latinoamericana
      
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Alberta, May-June 2006
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ALTERNATIVA Latinoamericana
CANADÁ
Por Marcelo Solervicens
En mayo el gobierno conservador
minoritario de Stephen Harper reveló
aspectos de su agenda ultra
conservadora, imponiendo un decidido
giro del gobierno federal canadiense a
la derecha tanto en política exterior,
con su política respecto del acuerdo de
Kyoto y de la presencia militar
canadiense en Afganistán, como en
política interna, con el
desmantelamiento del registro de
armas de fuego.
Con su ultimátum de 48 horas
para un voto sobre la extensión de dos
años de la presencia militar canadiense
en Afganistán, el primer ministro Harper
impone también reveló un estilo
presidencialista, ajeno al estilo
tradicional canadiense, basado en el
llamado "gobierno responsable" que
debe buscar el apoyo de la oposición y
acuerdos más que imponerlos como
hechos consumados.
En el caso del voto por la
extensión de dos años de la presencia
militar canadiense en Afganistán, se
revela un cálculo electoralista evidente.
Está claro que Harper se dio cuenta de
que con el aumento de las muertes de
soldados canadienses, y la opinión
mayoritariamente negativa de la opinión
pública canadiense sobre la presencia
canadiense en Afganistán, no le
convenía esperar. La coyuntura estaba
madura para que luego de un voto
mayoritario de apoyo general a la
presencia canadiense en Afganistán
por parte del parlamento hace un par de
meses no perdería una votación como
la planteada. Además, por cálculo
electoralista y considerando la división
sobre el tema de parte de los liberales,
los primeros que decidieron enviar
tropas a Afganistán simplemente
porque la decisión estaba sancionada
por la ONU -y por tratarse entonces de
algo diferente de la invasión de Irak que
no contaba con el beneplácito de la
ONU, Harper sabe que puede contar
con votos liberales.
Harper, al ganar por sólo cuatro
votos y gracias precisamente al apoyo
de más de veinte diputados liberales,
ganó su apuesta a la vez que perdió
legitimidad para su proyecto de
extender la presencia de tropas
canadienses en Afganistán. La muerte
de la primera mujer oficial en combate
en Afganistán lleva el número de
muertos canadienses a diecisiete,
recordándonos que la intervención en
Afganistán es de un tipo diferente de
las tradicionales intervenciones
canadienses desde los años cincuenta.
En efecto, en Afganistán se trata
de participación directa en una guerra
que seguirá cobrando vidas. Además,
la extensión de la presencia
canadiense de 2007 a 2009, elevará los
costos, limitando la participación en
otras operaciones, como en Balfour, y
ahora se plantea que en el 2008
Canadá se hará cargo de todas las
operaciones de la OTAN en Afganistán,
con lo que aumentará su compromiso
al tiempo que otros países se retiran.
El compromiso de Harper con la
llamada guerra contra el terrorismo, y
su amistad con el Primer Ministro
australiano John Howard , otro adalid
de esa guerra, hace comentar a
muchos observadores que si los
conservadores obtienen un gobierno
mayoritario en las próximas elecciones,
transformarán la política exterior
canadiense en una fuerza agresiva en
la escena internacional. Es necesario
señalar, sin embargo, que fueron los
liberales de Paul Martin los que
abrieron la puerta a esta nueva política
cuando decidieron que la política
exterior canadiense debía basarse en la
colaboración entre lo militar,la
gobernabilidad y el desarrollo. Los
conservadores han enfatizado lo militar
en desmedro de los otros aspectos.
Agenda ultraconservadora
del gobierno de Harper
Recientemente, el gobierno
canadiense fue fuertemente criticado
por el Comité de Derechos Económicos
y Sociales de las Naciones Unidas en
materia de lucha contra la pobreza.
El informe, de un comité de
expertos independientes, manifiesta la
preocupación por la persistencia de
problemas de pobreza, hambre y
acceso a la habitación, por ser
situaciones que tienen efectos
dramáticos en grupos vulnerables cada
vez más importantes en el país.
El informe manifiesta que los
gobiernos federales o provinciales no
han movilizado los recursos enormes
con que cuentan para solucionar esos
problemas, a pesar de que Canadá
tiene la mejor salud financiera de entre
todos los países de la organización de
los ricos del mundo, la OCDE.
Entre los 22 puntos planteados
con preocupación en el informe, resalta
el bajo salario mínimo, las prestación
de seguridad social miserable, la falta
de protección del seguro de empleo y
el acceso a habitaciones módicas -al
punto que cada año para la fecha
tradicional de cambio de casa las
municipalidades deben contar con
espacios para las familias que no
pueden encontrar lugares donde vivir a
precios apropiados a sus ingresos. En
Montreal faltan más de veintytres mil
apartamentos de este tipo; los autores
del informe se preocupan por los
lanzamientos de arrendatarios que no
están en condiciones de pagar sus
arriendos. Como se recordará, el
gobierno liberal tiene una propuesta de
expulsión después de sólo unos días,
que ha debido archivar por el momento,
debido a las críticas que ha recibido.
Todo ello, siendo que el gobierno tiene
la obligación de garantizar arriendos al
alcanze de la población,como lo
estipula la carta de derechos
economicos y sociales firmada por
Canadá.
Se trata de un análisis apropiado,
como lo revelaba un reciente informe de
Estadísticas Canadá. Los trabajadores
que reciben el salario mínimo ganan por
debajo del llamado umbral de la
pobreza. Por lo que aún cuando
trabajen tiempo completo viven en la
pobreza, sin tener acceso a un nivel de
vida aceptable. Por otra parte, el
acceso al seguro de empleo, desde los
tiempos de la revisiones del gobierno
conservador de Brian Muroney que
luego fueron continuadas por los
gobiernos liberales de Jean Chrétien y
Paul Martín, muestra que muchos
trabajadores cotizan al régimen sin
tener acceso alguno al programa,
financiado solamente por los
trabajadores y patrones, sin
participación del gobierno, aunque este
último ha hecho uso de los excedentes
M.S.
Desde la ocupación de Afganistán por
la OTAN, ese país ha vuelto a
transformarse en el principal proveedor
de drogas derivadas del opio en el
mundo.
El gobierno conservador también
reveló su perspectiva sobre los
acuerdos climáticos y Kyoto 2 en la
reunión internacional de Bonn. En
efecto, de ser un líder entre los países
desarrollados en proponer Kyoto,
Canadá pasó a renegar del acuerdo,
hablando de la imposibilidad de lograr
cuotas fijadas por el acuerdo,
transformado en compromiso
internacional hace ya un año.
Por un lado, los conservadores
perdieron un voto en el Parlamento lo
que les forzaría, por lo menos
moralmente, a honorar el acuerdo
firmado por Canadá. Por otro lado la
ministra del medio ambiente, Rona
Ambrose, que asumía la presidencia
por Canadá de la reunión inter-
ministerial en Bonn, ha señalado esta
semana no sólo que Canadá no estaría
en condiciones de cumplir con las
cuotas de Kyoto, sino que se plantéa
partidario de la iniciativa llamada del
Asia Pacífico - que es liderada por la
Administración Bush y que se traduce
en medidas de tipo voluntario que son
de conveniencia de las empresas.
Este pronunciamiento fue dado en
medio del reciente estudio que muestra
que la convención de Montreal que
prohibió las substancias nocivas para la
capa de ozono comienza a dar
resultados -la capa de ozono dejó de
deteriorarse y ha comenzado a
regenerarse. Negar la evidencia del
cambio climático provocado por las
emanaciones de anhídrido carbónico
es, a esta altura,negar la realidad.
Queda claro que tanto la política
de intervención militar internacional
como el renunciar al acuerdo de Kyoto,
muestran que el gobierno conservador
minoritario está cambiando la imagen
internacional de Canadá.
En política interna, los
conservadores emplearon un estilo
similar con respecto al registro de
armas de fuego. Aprovechando el
informe de la Auditora federal Sheila
Fraser, que criticó los costos
alcanzados por el sistema de registro
de armas, aún cuando reconoció que
hoy el sistema funciona mejor, el
ministro Stockwell Day anunció un
reglamento que da amnistía de un año a
los portadores de armas de caza. Los
conservadores no tienen los votos
necesarios para cambiar la ley, pero el
reglamento les permite, para todos los
fines prácticos, dejar fuera de registro
las armas de caza. Como se recuerda,
fuera de los problemas de gestión del
registro de armas, este sistema,
instalado después de la masacre de
mujeres en la escuela politécnica de
Montreal en 1989, ha sido eficaz en
disminuir el uso de armas de fuego en
violencia intrafamiliar y es apoyado por
la policía, que ve la política
conservadora como de carácter
ideológico, calcada de las políticas de
la derecha conservadora americana.
Todos estos antecedentes
revelan que el gobierno de Harper está
aprovechando las debilidades de la
oposición, sobre todo de los liberales,
para actuar como si fuera un gobierno
mayoritario. El problema para Harper es
que en tanto usa más un estilo
presidencial revela su agenda
ultraconservadora -lo que los electores
temían en apoyarle. En los tres temas
de esta semana, el de la guerra en
Afganistán, el de Kyoto y el de registro
de armas, el sentimiento del electorado
canadiense y en particular el de
Quebec es contrario a estas políticas.
La victoria de Harper de esta semana, y
su estilo agresivo, pueden
transformarse en su talón de Aquiles.
para mantener el déficit fiscal en línea.
Solamente el 39% de los trabajadores
califican para acceder al seguro de
empleo.
El informe, también destaca que
las prestaciones de la seguridad social
han disminuido enormemente en la
última década, producto del déficit en
que se encuentran las provincias que
son quienes administran este programa.
Los prestatarios no alcanzan a recibir
entradas suficientes para cubrir sus
necesidades básicas mínimas,
alimentación, vestido y habitación. En
los hechos las prestaciones de
seguridad social corresponden a la
mitad del umbral de la pobreza.
Alrededor de 2,3 millones de personas
se encuentran en esta situación,
situación de verdadera indigencia, y
entre ellas se cuentan una buena
proporción de niños y mujeres.
Todo ello ha resultado en la
existencia, ya estable, de los bancos
de alimentos, que de fenómeno
pasajero se han transformado en
realidad permanente. Más de la mitad
de quienes participan de estos bancos
reciben ayuda de la seguridad social.
Es necesario destacar, en primer
lugar que tal estado de cosas es
resultado directo del papel
predominante que ocupa la lucha contra
el déficit fiscal y la aplicación de
políticas neoliberales. En efecto,
producto del énfasis del gobierno
federal en la "eliminación" del déficit, las
transferencias a las provincias han
disminuído y esto ha afectado
seriamente a los programas sociales
federales, financiados en parte por el
gobierno federal. La concepción
dominante de la pobreza como
"enfermedad" que afecta a los pobres,
casi como una adicción ha sido usada
para, bajo excusa de terminar con la
"dependencia" terminar con beneficios
sociales o limitarlos a tal punto que
imposibilita superación alguna.
Las políticas neoliberales, que
favorecen la privatización de servicios,
el desmantelamiento del estado de
bienestar social y la vuelta a la caridad
privada -en vez de a la promoción de
derechos y justicia social, han afectado
naturalmente a los sectores más
vulnerables de la sociedad canadiense:
a las personas de la tercera edad que
reciben jubilaciones por debajo del
umbral de la pobreza, a las familias
monoparentales de bajos ingresos, o
sea a las mujeres y a los niños.
Canadá, de haber sido caracterizado
por el ex primer ministro Jean Chrétien
como el mejor país del mundo en
materia de calidad de vida, ha pasado a
ser acusado de violar el pacto
internacional relativo a los derechos
sociales, económicos y culturales
firmado por este país en 1976, y ha
sido acusado ya por
tercera vez por el
informe del ECOSOC.
Desde hace años
sucesivos gobiernos
han planteado una
política de lucha contra
la pobreza, pero lo
cierto es que han
aplicado lo contrario.
Más del 11% de la
población vive por
debajo del umbral de
pobreza,con tendencia
a empeorar. Es una
situación inaceptable
en un país donde se
acumulan excedentes
presupuestarios en el
ámbito federal y que
cuenta con la mejor
salud económica de
entre los países
desarrollados.
El Comité de la ONU,
Canadá y la pobreza
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