Alberta, Agosto-Septiembre 2006
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ALTERNATIVA Latinoamericana
ACTUALIDAD
El imperialismo es una
constante del capitalismo, que
pasa por fases mientras el
sistema evoluciona. Hoy el
imperialismo experimenta una
nueva edad, marcada por la
gran estrategia de dominación
global de los EEUU. Una
indicación de como las cosas
han cambiado: los militares
norteamericanos son una
fuerza global con operaciones
y bases permanentes en cada
continente, incluso en Africa
donde se lucha por el control
con foco en el petróleo.
En opinión de la élite
norteamericana, los EEUU
estaban ausentes luego de la
caída de la Unión Soviética. La
pregunta crucial, planteada en
Noviembre del 2000 por
Richard Haass, analista en
seguridad nacional, para los
EEUU era: como usar ese
"excedente de poder" que
tenían y darle nueva forma al
mundo. La respuesta de Haass, que contribuyó a que
fuera contratado como Director de planeamiento
político por el Departamento de Estado bajo Colin
Powell y la nueva Administración Bush, fue promover
una "América Imperial" con la meta de asegurarse la
dominación global en las décadas por venir. Unos
meses antes, un proyecto similar pero más
marcadamente militar, había presentado la misma
estrategia bajo el nombre de Proyecto para un "Nuevo
Siglo Americano", sus autores serían hombres claves
de la Administración Bush: Donald Rumsfeld, Paul
Wolfowitz y Lewis Libby, entre otros.
La nueva "gran estrategia" imperial se aplicó sólo
posterior a los ataques de septiembre 11 del 2001, en
las invasiones norteamericanas a Afghanistan y a Iraq
-y es hoy conocida oficialmente como Estrategia de
Seguridad Nacional de la Casa Blanca del 2002.
Resumiéndola en la Revista Harvard, Stephen Peter
Rosen, Director del Olin Institute de Estudios
Estratégicos de Harvard y miembro fundador del
Proyecto para el Nuevo Siglo Americano dice:
Una unidad política que tiene poder militar
superior, y usa ese poder para influenciar la conducta
interna de otros estados, se llama imperio. Porque los
EEUU no buscan control territorial o gobernar a
ciudadanos de ultramar, somos un imperio indirecto,
pero igualmente un imperio. Si esto es correcto,
nuestra meta no es combatir un rival pero mantener
nuestra posición y orden imperial. Planear guerras
imperiales es distinto que planear guerras
internacionales convencionales...El máximo monto de
fuerza puede y debe ser usado tan rápído como es
posible para lograr un impacto sicológico -demostrar
que el imperio no puede ser desafiado con
impunidad...La estrategia imperial se focaliza en
prevenir la emergencia de poderosos desafiantes
hostiles al imperio: por la guerra, si es necesario, o
siempre que es posible, por la asimilación imperial.
Para John Lewis Gaddis, profesor de historia
naval y militar de Yale, el asunto principal es "el
manejo del sistema internacional por un sólo
hegemonista"--EEUU. Esto de asegurar la hegemonía
americana sobre el mundo por medio de acciones
directas sin consulta,dice, es "una nueva gran
estrategia de transformación."
La Naturaleza de la
Gran Estrategia
Desde tiempos de Clausewitz, tácticas han sido,
en círculos militares, el arte de usar tropas en la
batalla; y estrategias el arte de usar batallas en la
guerra. En contraste, la idea de la "gran estrategia" se
refiere a la integración del potencial de guerra de un
estado con sus mayores fines políticos y económicos.
Como el historiador Paul Kennedy observó en
Grandes Estrategias en Guerra y en Paz (1991): "una
verdadera gran estrategia" está "interesada en la paz
tanto como en la guerra y en la evolución e
integración de políticas que deben de operar por
décadas, incluso siglos."
Las grandes estrategias tienen orientación
geopolitica, y están dirigidas a la dominación de
regiones geográficas enteras--incluyendo recursos
estratégicos como minerales y vias marítimas, bienes
económicos, poblaciones, y posiciones militares
vitales. Las más exitosas grandes estrategias del
pasado han sido la de los
grandes imperios, capaces de
mantener su poder sobre
extensas áreas geográficas por
extensos períodos de tiempo.
Los historiadores de las
grandes estrategias se focalizan
en el Imperio Británico del siglo
19 (Pax Britannica) y en el
Imperio Romano (Pax Romana).
Para los EEUU hoy se
juega no meramente el control
sobre una parte del globo sino
una verdadera Pax Americana.
Aunque algunos comentaristas
han visto los recientes
esfuerzos imperiales de los
EEUU como el trabajo de un
pequeño grupo de
neoconservadores dentro de la
Administración Bush, en
realidad hay una amplia
congruencia en la estructura de
poder en los EEUU en cuanto a
la necesidad de expandir el
imperio americano.
Ivo H. Daadler (Brookings
Instituto, ex-consultante de Howard Dean) y James M.
Lindsay (Consejo de Relaciones Extranjeras, Consejo
Nacional de Seguridad de Clinton) argumentan en
America Unbound que los EEUU han sido un imperio
secreto "disfrazado" de "multilateralismo". La Casa
Blanca en tiempos de Bush tiene una política
unilateral de construir imperio en base al poder
americano, lo que ha removido las características
ocultas del imperio y reducido su dependencia en
estados vasallos. Los EEUU están, dicen ambos, bajo
el comando de pensadores "hegemonistas" que
quieren asegurar que EEUU domine el globo, en su
interés y que le de nueva forma siguiendo un
"imperialismo democrático".
La guerra for el Nuevo Siglo del capitalismo
americano tiene foco mundial en lo económico pero
está dividido politicamente en diferentes estados que
compiten y desarrollan sus economías a velocidades
variadas. La contradicción del desarrollo capitalista
desigual fue ya expresada por Lenin en 1916 en su
libro, Imperialismo, la más alta etapa del Capitalismo:
"No puede haber otra base bajo el capitalismo
para la división de esferas de influencia, de intereses,
de colonias, etc., que calcular la fortaleza de los
participantes en esa división, su estado económico y
financiero general, su fortaleza militar, etc. Y la
fortaleza de estos participantes en la división no
cambia en medidas similares, porque bajo el
capitalimso el desarrollo de las diferentes proyectos,
bancos, ramas de la industria, y países no puede ser
igual. Hace medio siglo, Alemania era un país
miserable, insignificante, tanto como a su fortaleza
capitalista se refiere, comparada con la fortaleza de
Inglaterra en ese tiempo. Japón era similarmente
insignificante comparado con Rusia. ¿Se puede
concebir que en 10 o 20 años la fortaleza relativa de
los poderes imperialistas se mantenga incambiada?
Es absolutamente inconcebible.
Hoy se reconoce que el mundo sufre una
transformación económica global. No sólo la velocidad
del crecimiento está mermando, sino que se está
debilitando la fortaleza relativa de EEUU. En 1950
EEUU transaban cerca de la mitad del GDP mundial,
lo que ha caído a poco más de un quinto en el 2003.
De acuerdo a proyecciones de Goldman Sachs, China
pasaría a EEUU transformándose en la economía más
grande del mundo en el 2039.
Este creciente desafío del de EEUU alimenta en
Washington una obsesión por plantear las bases de
un "Nuevo Siglo Americano" de poder. Sus
intervenciones tienen como meta usar su superioridad
económica y militar de hoy para asegurarse bienes
estrategicos que le garanticen supremacía global a
largo plazo en el futuro.
Las Estrategias de Seguridad Nacional del 2002,
plantean: "Nuestras fuerzas son suficientes como
para disuadir a adversarios potenciales de no
perseguir crecimiento armamentísta esperanzados en
igualar o sobrepasar el poder de los EEUU." Pero, la
gran estrategia se extiende más allá del poder militar.
Las ventajas económicas con rivales potenciales son
la moneda de la competencia intercapitalista. Por lo
tanto, la gran estrategia de EEUU integra el poder
militar con la lucha por el control del capital, del
intercambio comercial, del valor del dólar, y de
recursos naturales estratégicos.
Advertencia a Africa: La Nueva
Gran Estrategia Imperial de EEUU
instalaciones y también la militarización interna
del país.
Por ejemplo, en Itaipúa, San Pedro de
Paraná, se denunció la presencia de un
destacamento militar en medio de los
asentamientos campesinos, realizando
actividades de fragmentación comunitaria y de
intimidación a la población campesina. Y aún
más, la empresa Guardias Rurales S.A. es
usada por empresarios sojeros para expulsar
campesinos al punto que estos hablan de
"zonas liberadas" donde las fuerzas del estado
no intervienen.
Según informes del Serpaj paraguayo, el
Comando Sur (EEUU) tiene presencia en el país
y desde el 2002 ha organizado 46 operaciones
militares, marcando un aumento en el número y
calidad de la presencia norteamericana allí. Más
de un tercio de estas operaciones se produjeron
en Asunción y otro tercio en el corredor que va
de Concepción en el norte a Itapuá y Misiones
en el sur, zonas donde los conflictos agrarios
son más intensos.
Paraguay es una región de importancia
estratégica no sólo porque allí confluye la Triple
Frontera de Paraguay, Argentina y Brasil, sino
por la presencia del Acuífero Guaraní. El grupo
de observación de la Campaña por la
Desmilitarización de las Américas (CADA) pudo
recoger testimonios sobre el carácter de estos
operativos y descubrió que grupos de hasta 50
militares estadounidenses llegan a aldeas y
pequeñas ciudades campesinas con la meta
supuesta de atender a la población. En el
proceso un médico les interroga y completa una
ficha con sus datos (incluso si pertenecen a
alguna organización campesina), a continuación
les entrega un sobre plástico con pastillas sin
detalles sobre contenido o contraindicaciones.
No todos los efectivos que participan en el
Operativo Medrete atienden directamente a la
población y una parte de ellos filma y recoge
datos sobre las comunidades. La ayuda
humanitaria se transforma asi en una forma de
obtener conocimiento previo del terreno y es
fundamental al proyecto de control militar
estratégico.
Los miembros del Comando Sur también
entrenan a las guardias rurales. Hace ya siete
años la Asociación Rural ha lanzado un grupo
armado contra los campesinos que ocupaban
tierras. El decreto 167 legaliza la presencia
militar y paramilitar en las áreas rurales. Cien
campesinos han muerto desde la caída de la
dictadura en Paraguay (1989) todos vinculados
a conflictos agrarios. Las organizaciones
campesinas son sometidas a rigurosa vigilancia
y represión por el Comando Sur a través de
militares y paramilitares paraguayos. Más de
dos mil campesinos están procesados hoy por
participar en manifestaciones y cortes de rutas.
Por ahora la presencia militar directa es de
alrededor de 50 efectivos, pero la capacidad
para militarizar el país es mayor que en tiempos
de la dictadura de Stroessner, tiempos del Plan
Cóndor original.
Recientemente, en la ciudad brasileña de
Foz de Iguazú se aprobó el establecimiento, en
la sede de la Policía Federal, del Centro
Regional de Inteligencia (CRI) de Argentina,
Brasil y Paraguay. Según autoridades el CRI
"contribuirá para combatir los ilícitos en la región
de la triple frontera", esto mediante la
cooperación entre organismos de seguridad de
los tres países involucrados. La formación del
CRI, bajo presión de los Estados Unidos, fue
asesorado por 35 militares norteamericanos que
al terminar sobrevolaron la región en un DC 10
que partió de Manaus con rumbo a Asunción.
Lo que es evidente es la complicidad de los
gobiernos de Argentina y Brasil, supuestamente
gobiernos populares, que se unen al gobierno
paraguayo para planear mayor sometimiento y
una brutal represión contra sus pueblos.
J. M. Solari (Alternativa)
viene de portada
¿La Vuelta del
Cóndor?