Alberta, Septiembre/September 2009
12
ALTERNATIVA Latinoamericana
ANÁLISIS
Por Nora Fernández
Nueva Colonización y el Contrato Social
Las Organizaciones No-
Gubernamentales (ONGs)
favorecidas por agencias para
el desarrollo, presentadas
como "herramientas apolíticas"
con capacidad de
democratizar, contribuir al
crecimiento de la sociedad civil
y facilitar transferencia de
capacidades, se han
entrometido en el Tercer
Mundo. Han contribuido a una
"revolución silenciosa," dicen.
Para Ronaldo Munck las ONGs
han profesionalizado algunos
movimientos sociales
autónomos dándole una cara
"humana" a la globalización
neoliberal. En particular las ONGs
internacionales se entienden en conexión a una
"sociedad civil global" emergente. Se omite, sin
embargo, su "misión civilizadora" que implica un
nuevo colonialismo. Se asume mucho sobre
ellas, pero se olvida, que las más importantes
tienen base, cosmología y política en el Norte
aunque actúen en el Sur.
1
ONGs: Organizaciones
"gubernamentales" y "políticas"
Desde los años 90 James Petras viene
cuestionando las ONGs y denunciando que
aunque se autodenominen no-gubernamentales
funcionan directamente con los gobiernos y
reciben de ellos, sino todo, la mayor parte de su
financiamiento. Peor aún, argumenta el
sociólogo, si no son financiadas por el gobierno
local las financian gobiernos o instituciones
foráneas (de EEUU y/o Europa en el caso de
América Latina) por lo que ni responden a
autoridades locales. Financiadas desde afuera,
las ONGs son vulnerables a manipulación por
parte de intereses ajenos a los locales y
nacionales, no rinden cuentas a la ciudadania
sino a los gobiernos e instituciones que las
financian. Por lo que no contribuyen a
democratizar la sociedad en la que actúan, más
bien funcionan contra ella y crean dependencia
foránea.
2
La ideología de auto-ayuda y trabajo
voluntario que las ONGs promueven es ademas
cuestionable: coloca una doble carga sobre los
pobres, se espera que ellos resuelvan los
problemas sociales que los aquejan (que son
estructurales) y que lo hagan colaborando y
trabajando voluntariamente, sin acceso a
recursos (una contradicción en sociedades
capitalistas que favorecen el egoismo general).
El lenguage de las ONGs es otro asunto,
usan términos como "empoderamiento" pero
favorecen "empoderamiento" sin acceso al poder
ni a recursos. No se trata tampoco de
implementar derechos. Ni se le exige al estado
que tome responsabilidad por sus ciudadanos
vulnerables afectados por políticas injustas. Más
bien se responsabiliza a esos ciudadanos y se
espera que ellos solucionen los problemas sin
transformar estructuras ni acceder a recursos.
Responsabilidad estatal y obligaciones públicas
quedan de lado mientras que los problemas
sociales se re-interpretan como de
responsabilidad privada. La sociedad entera
recibe dosis diarias de ideología sobre la
necesidad de que los más vulnerables no sean
"dependendientes," aunque todos somos
interdependientes y necesitamos solidaridad. Así,
al tiempo que el estado huye de sus ciudadanos
más pobres se vuelve crecientemente generoso
con los más ricos y poderosos, a estos les
recorta impuestos, asegura ventajas y pingües
negocios "privatizando" para ellos las más
rentables áreas públicas del estado. Los más
pobres afianzan y enriquecen a los más ricos
(que de sobra avanzan sin problemas sus
intereses y agendas).
3
Las ONGs se han presentado exitosamente
como apolíticas sin serlo, las ha ayudado que
muchas de ellas surgieran en el Tercer Mundo,
en tiempos de dictadura, ayudando a las víctimas
de estas y denunciando violaciones a los
derechos humanos. Por eso se las entiende
como "progresistas," dice Petras, y no se las
cuestiona aunque sean intrusas. Si bien es cierto
que algunas cumplieron un papel en defender
derechos humanos en tiempos de dictadura,
fueron raras las que denunciaron a quienes
patrocinaron y financiaron esas dictaduras desde
el exterior -los gobiernos de EEUU y Europa.
Fueron menos las que denunciaron las
conexiones existentes entre las políticas
económicas que las dictaduras impusieron,
empujadas y favorecidas por instituciones
financieras internacionales, y el costo en
derechos humanos y derechos económicos que
ha sufrido la población.
4
Altos niveles de represión y constante
manipulación ideológica contribuyeron a que la
población pierda, por miedo o desinformación, su
nivel político. Prácticas opresivas, elitistas y
antidemocráticas, se hicieron cotidianas. Los
programas de emergencia surgidos como
respuesta temporal al empobrecimiento se hacen
estables y ayudan a "redefinir la realidad hacia
abajo," bajan el nivel de expectativas de la
población. Los comedores populares que surgen
en Perú debido al empobrecimiento causado por
las brutales medidas de reajuste del gobierno de
Fujimori que crea millones de pobres de la
noche a la mañana, no se fueron más. Con raíces
en las ollas comunes sindicales, los comedores
prueban, al seguir existiendo hoy, que en el
Tercer Mundo hemos cruzado nuevas fronteras
de pobreza que han transformado las ollas
comunes en herramienta estable contra la miseria
-aún cuando son caridad.
Aunque parezca irónico este tipo de
programa es importado por países del Primer
Mundo donde son promovidos para combatir la
creciente "inseguridad alimenticia." En Canadá
surgen con el nombre de cocinas colectivas y de
bancos de comida, ambos soluciones temporales
para facilitar seguridad alimenticia. Pero ¿como
aceptar la existencia de inseguridad alimenticia
en Canadá? Que significa que este tipo de
medidas sea aceptable. Estamos también aquí
cruzando fronteras en cuanto a la
responsabilidad o no del estado por sus
ciudadanos. La solución pasa del estado a manos
de iglesias y organizaciones privadas. Y los
ciudadanos pierden derechos mientras la justicia
social cede espacio a la caridad.
En Edmonton, capital de la provincia más
rica de Canadá (Alberta), se filma en 1994 "Stir It
Up," un video sobre cocinas colectivas producido
por Lorna Thomas y el National Film Board,
donde estas aparecen no sólo como oportunidad
de cocinar en grupo sino como semillero de
supuestos "movimientos" de base. Pero en
realidad las cocinas son implementadas como
programas apolíticos. Sólo en Quebec alcanzan
un nivel de politización bajo un formato de
coalición y forman la Coalición de Cocinas
Colectivas de Quebec, RCCQ. Allí son algo más
que un grupo de gente cocinando, se organizan y
cuestionan exigiendo que el estado tome
responsabilidad y de soluciones a la pobreza. Se
habla de solidaridad, equidad y justicia social.
5
Con el cuestionamiento de la ideología
neoliberal en los años 80, explica Petras,
aumenta la oposición al llamado "neoliberalismo"
(fundamentalmente medidas de despojo a la
población). Entonces EEUU, Europa y el Banco
Mundial incrementan su financiamiento a las
ONGs estrategia que les ayuda a lidear con el
creciente descontento popular. Pero tan pronto
como los niveles de movilización popular
decrecen, el nivel de financiamiento decrece
también, y se favorecen los llamados "proyectos
de desarrollo económico" -que
son estrategias para reorganizar
la sociedad al servicio de planes
neoliberales.
Entre las ONGs que en el
Primer Mundo se dedican al
servicio social algunas se
desarrollan y se aseguran
financiamiento estatal, haciendo
trabajo social bajo contrato para el
estado. Este desarrollo, y la
realidad de que las peticiones de
financiamiento son cada vez más
complicadas, justifica la
profesionalizacion de las ONGs -
en particular si ofrecen servicios
complejos a una audiencia
crecientemente numerosa.
6
La
profesionalización y la dependencia financiera
favorece procesos de institucionalización al
interior de estas ONGs. Hay varios ejemplos, uno
es el de los refugios para mujeres abusadas y
sus niños que de organizaciones voluntarias
generalmente militantes y manejadas por
feministas, pasan a ser organizaciones
profesionales financiadas por el estado. En lo
positivo: el estado esta obligado a tomar
responsabilidad sobre el área de violencia y
abuso contra la mujer y sus niños, entendida
ahora como área problemática legítima y
merecedora de investigación, entrenamiento
profesional creciente y conferencias. En lo
negativo: la transformación afecta la filosofía y el
funcionamiento de los refugios que deben
calificar profesionalmente para ser financiados
por el estado y cuyas políticas deben ser más
cuidadosas para ser "aceptables" a este -que no
es ni feminista ni liberacionista sino capitalista y
neoliberal.
Poderoso es Don Dinero
En el Tercer Mundo, las ONGs son
financiadas como hablamos antes desde el
exterior. Entre las instituciones que las financian
está el National Endowment for Democracy
(NED), creado por el Congreso de EEUU en 1983
para hacer abiertamente lo que hasta entonces
hacía calladamente la CIA. NED distribuye
dineros directamente y a través de otras
agencias, como CIPE (Center for International
Private Enterprise -creacion de la Cámara de
Comercio de los EEUU), ACILS (American Center
for International Labour Solidarity creación de la
organización sindical AFL-CIO), IRI (International
Republican Institute del Partido Republicano de
los EEUU), NDI (National Democratic Institute for
International Affairs del Partido Democrático de
los EEUU), USAID (US Agency for International
Development agencia de desarrollo de los
EEUU) y USIA (US Information Agency, que
trabaja con ONGs extranjeras y la prensa
tambien de los EEUU).
7
NED trabaja con sus equivalentes: en
Canadá, CRD o Canadian Rights and Democracy,
y en Inglaterra, BWFD o British Westminster
Foundation for Democracy. Europa tiene además
otros equivalentes a NED que funcionan
independientemente de NED y son: SIF -Socialist
International's Fund y EFDS -European Forum for
Democracy and Solidarity. Como NED, estas
organizaciones financian los llamados "procesos
de democratización" en el Tercer Mundo. NATO
(OTAN) sorpresivamente, da dineros a
organizaciones que tienen como foco el medio
ambiente. Y el Banco Mundial financia
organizaciones populares de base. Además están
las organizaciones que son parte de Naciones
Unidas: UNICEF, UNESCO, WHO, UNDP, FAO, que
también financian proyectos.
Joan Roelofs argumenta que en particular
NED, Rockefeller Foundation, Ford Foundation y
Soros han financiado proyectos intervencionistas
y estado activamente envueltas en operaciones
que incluyen actividades subversivas de
exportación ilegales. Human Rights Watch (antes:
Helsinski Watch) ha financiado grupos de
oposición como el Civic Forum (en
Chekoslovaquia), Solidarity (en
Polonia), Union of Democratic
Forces (en Bulgaria), y Otpor (en
Serbia).